Empezar a correr es una decisión acertada, el running es una manera de prevenir la enfermedad y ayuda a mejorar tanto tu salud física como la mental, pero no vale levantarse del sofá, coger unas zapatillas viejas y salir a correr. Para empezar, los profesionales siempre recomiendan antes de comenzar a hacer una actividad física de manera regular, hacerse un chequeo. Si tienes el “ok” de tu médico para comenzar a correr, ten en cuenta esta lista que te dejamos aquí con los errores al correr más habituales.

Los 7 errores al correr más comunes son:

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Pasar por alto la técnica adecuada es uno de los errores al correr que más se pasa por alto.

“Todo el mundo sabe correr”

Error. Sí, es cierto que todos hemos tenido que correr en algún momento de nuestra vida, y que de pequeños nos encantaba, pero eso no significa que nuestra manera de correr, después de llevar años tumbados en el sofá sea la mejor. La postura a la hora de correr es fundamental para prevenir posibles lesiones. No corras nunca con tensión o agarrotado. Los brazos tienen que ir sueltos haciendo un ángulo recto en el codo y las manos cerradas. La cadera tendrá que estar alta y la zancada debe ser natural, sin forzarla. Cabeza alta y mirando al frente, hombros relajados y a correr.

“Para correr, me pongo lo primero que pillo…”

Error de nuevo. Cierto que si quieres puedes correr en pijama, pero sólo si llevas las zapatillas adecuadas. Y aquí se abre un mundo… Lo más recomendable es que te hagas un análisis de la pisada que te dirá si eres pronador, supinador o tienes una pisada neutra. A partir de ahí escoge unas buenas zapatillas que se ajusten también a tu peso y al tipo de entrenamiento que quieras realizar. No compres zapatillas muy ajustadas a tu talla, te pueden causar molestias al correr. Otro error frecuente es alargar la vida de las zapatillas hasta rozar la inmortalidad. Dependerá de su calidad y del uso, pero unas zapatillas de running que usas con frecuencia duran unos meses… Despídete de ellas y cómprate otras nuevas antes de sufrir alguna lesión seria.

Correr después de comer

Acabas de comer y la conciencia te dice que salgas a correr ya, que ese cocido hay que bajarlo antes de que se instale para siempre en tu barriguita. Y tú le haces caso a tu conciencia, te preparas y a correr. No tardarán en llegar las molestias porque estás interrumpiendo la digestión. Lo más sencillo es que comiences a notar el flato, pero si la comida ha sido muy pesada puedes incluso llegar a vomitar por el camino. Lo mejor y más recomendable para evitar este error es esperar dos horas entre la comida y la carrera. Si no puedes esperar tanto tiempo procura que la comida sea ligerita.

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Errores al correr; Del sofá a la maratón de NY hay mucho camino por delante.

Objetivos inalcanzables

Poco a poco. No puedes pasar de dedicarte a dormir dos horas de siesta antes de la merienda a correr la maratón de NY. Y aunque hace años estuvieras en plena forma, si llevas tiempo sin hacer deporte, tu cuerpo te demostrará que la forma cuesta recuperarla. Así que no te plantees objetivos inalcanzables, sino metas que puedas ir cumpliendo poco a poco, con constancia, tesón y esfuerzo. Los objetivos complicados es uno de los errores al correr que te harán abandonar, sólo causan frustración y no es lo que buscamos cuando salimos a correr. Además ten en cuenta que no todo el mundo puede hacer lo mismo, no te olvides de tus límites y no fuerces por encima de ellos, puede incluso ser peligroso dando lugar sobrecargas y lesiones totalmente prescindibles…

“Estirar…¡para qué!”

Quizás uno de los errores al correr más habitual ya que no se es consciente, en muchos casos, de lo necesarios que son los estiramientos antes de empezar cualquier actividad física y, sobre todo después. Toda la tensión que generamos cuando corremos más el estrés del día se quedará en nuestro cuerpo. De ahí que sea tan importante invertir unos 15 minutos en estirar. Se recomienda hacerlo en sentido descendente, comenzando por los grupos más cercanos a la cabeza y acabando en los pies.

Más capas que una cebolla.

Sudar no es obligatoriamente sinónimo de quemar calorías y es un error abrigarnos más de la cuenta, tanto en verano como en invierno porque hacemos que nuestro cuerpo se deshidrate más fácilmente. De ahí que también sea importante llevar ropa técnica adecuada a la actividad que vas a realizar y a la temperatura que haga.

“Hasta que no desaparezcan las agujetas no vuelvo a correr”.

Las agujetas son muy habituales sobre todo cuando se comienza a practicar running. Si esperas a no sentirlas, la próxima vez que salgas a correr probablemente las notarás de nuevo, y que tu cuerpo se adapte a los movimientos de la carrera será un proceso más lento y doloroso. Así que la solución para enmendar este error es sencilla: sal a correr con agujetas, desaparecerán antes y tu cuerpo se adaptará antes a las zancadas y demás movimientos.

Tratando de evitar estos típicos errores al correr, lo mejor es que sigas un plan de entrenamiento lo más personalizado posible. En poco tiempo notarás mejoría y tu evolución será la motivación perfecta para seguir alcanzando objetivos. Y no olvides que la constancia y la disciplina deportiva se pueden extrapolar a otros aspectos de tu vida para que alcances las metas que te propongas.

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Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.