El resfriado común, también conocido como catarro, nasofaringitis o rinofaringitis, es una enfermedad producto de una infección viral del tracto respiratorio superior que afecta principalmente a la nariz y que está causado por más de 200 subgrupos de picornavirus. En verano también son habituales y muy molestos.

 

Los resultados del “Tercer Estudio Vicks Anual Global sobre Resfriado y Gripe”, publicado el año pasado, indicaron que en España la gente sufre al menos dos episodios de resfriado o gripe cada año, con una duración de 7,3 días, la más alta de los 15 países evaluados.

Como la esperanza de vida española es una de las más elevadas del mundo (82 años), nos podemos pasar 1.334 días de nuestra vida –alrededor de cuatro años– constipados o con un gripe, sufriendo síntomas como congestión nasal, tos o dolor de cabeza.

Mientras que, de promedio, los adultos nos resfriamos de dos a cinco veces al año, los niños, cuyo sistema inmunológico aún no está maduro, suelen resfriarse de siete a diez veces al año. Asimismo, los padres de niños pequeños tienden a constiparse más que otras personas mayores.

Pese a que no existe cura para el resfriado común, el farmacéutico es el profesional sanitario ideal para proporcionar tanto atención sanitaria de calidad como información y consejo sobre cómo manejar los síntomas para ayudar a que nuestro mundo no se pare por un resfriado.

shutterstock_236652865Cuando nos resfriamos, podemos sufrir a la vez cuatro o más síntomas de resfriado, como malestar, dolor de cabeza (cefalea), cansancio (astenia), dolorimiento muscular, fiebre, nariz tapada, tos, dolor y rinorrea (moqueo), conjuntivitis. Estos síntomas nos impiden dormir por la noche y nos hace estar cansados e irritados al día siguiente, dificultando que realicemos nuestras actividades cotidianas.

Una importante recomendación es evitar a toda costa favorecer la cadena epidemiológica de transmisión, eso qué quiere decir, algo tan simple como poner la necesarias medidas físicas que eviten el contagio de las personas que tenemos a nuestro alrededor, extremando las medidas de higiene, interponiendo barreras físicas como puede ser el uso de mascarillas (la principal vía de contagio es la respiratoria), no compartir utensilios y quedarse en casa durante el periodo de enfermedad y contagio. Flaco favor hacemos a los demás cuando nos empeñamos en continuar con nuestra actividad diaria a costa de favorecer la propagación del virus.

Además es importante lavarse meticulosa y regularmente las manos y evitar tocarse la cara. Se recomiendan gel con alcohol para manos como método efectivo para reducir la concentración de los virus infecciosos en las manos. Debido a los diversos subtipos de virus causantes del resfriado común, la vacunación es de momento inviable, por ello la única forma de evitar las consecuencias del catarro son las medidas que tratan de paliar los síntomas que provoca en forma de aliviarles la tos, la congestión nasal, la cefalea si la hubiera y la fiebre, mediante antitusígenos, mucolíticos, expectorantes, descongestivos nasales, analgésicos e incluso antipiréticos.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.