Las algas son considerados uno de los primeros organismos vivos que aparecieron en la Tierra, y sus propiedades beneficiosas se cuentan por decenas. Comenzaron a utilizarse como alimento, sobre todo en Japón, por tener una gran cantidad de propiedades positivas para el organismo. Sin embargo en los últimos años se ha hecho hincapié en su uso aplicado a la cosmética, hablamos de la algoterapia.

Las algas ya eran utilizadas con fines medicinales y como fertilizantes dos mil años antes de Cristo, en civilizaciones precolombinas. También en Grecia y el Imperio Romano eran utilizadas para otros fines. Y en Japón son un ingrediente de lo más común en su gastronomía, no sólo en el sushi.  En los últimos años, estos organismos vegetales acuáticos, indispensables para la vida marina, se utilizan cada vez más en la cosmética basada en activos de origen marino por sus propiedades regeneradoras, antioxidantes e hidratantes sobre todo.

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A principio del siglo XX es cuando la industria de la cosmética pone su atención en las algas y comienza a investigar con ellas. Aparecen los primeros jabones, tintes, champús, etc. Gracias a su alto contenido en sales minerales, vitaminas, oligoelementos y aminoácidos, pronto se convirtieron en productos populares, ya que los efectos para la piel son realmente beneficiosos: una piel más limpia, más tersa, hidratada, más joven y sana.

Las algas utilizadas como agente activo en la formulación de los cosméticos, tienen propiedades:

Hidratantes: los productos a base de algas liberan una sustancia gelatinosa que aporta más agua a la piel

Tonificante: contribuye a aumentar la elasticidad de la piel y disminuye la flacidez.

Depurativa: favorecen la eliminación de toxinas.

Nutritiva: contienen proteínas, minerales, vitaminas y oligoelementos.

Las algas rojas, las algas verdes, las verdes-azuladas y las pardas, son las más utilizadas en la industria cosmética.

  • Las algas en nuestra dieta

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Cargadas de proteínas, vitaminas y oligoelementos son especialmente saludables y desde hace años se utilizan especialmente por su poder adelgazante y anticelulítico. Frescas o desecadas, cada vez son más habituales en nuestra mesa.

Entre los beneficios que nos aporta incluirlas en nuestra dieta podemos destacar que son un ingrediente estupendo para mejorar la vista, por su alto contenido en vitamina A; son beneficiosas para el tránsito intestinal y contribuyen a depurar el intestino, disminuyen el colesterol y aportan una considerable cantidad de hierro. Además calman la tos y son recomendables para los diabéticos. 

 


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.