Eterna batalla con los más peques de la casa y que puede llegar a sacar lo peor de nosotros, requiere mantener la calma y ponernos en su lugar…algo rutinario para nosotros resulta aburrido para ellos, y es que no nos olvidemos, ¿la rutina cuándo fue divertida?

Si tu hijo tiene dos años es probable que ya sea hora de que empieces a enseñarle cómo cuidar sus propios dientes, aunque no será hasta los 7-8 años cuando tenga total autonomía y hasta entonces tendremos que acompañarles para garantizar una limpieza a fondo. Además así aprovechamos y conseguimos que el niño nos imite.

La higiene bucal es fundamental, y si le das las habilidades necesarias desde una edad temprana, lo ayudarás de por vida. Pero enseñarle a un niño de dos años una tarea que incluso muchos adultos hacen mal, no siempre es fácil.

Como siempre que estamos hablando de niños y rutina, hay que hacerles la tarea divertida. Ya sé que no sois monologuistas del Club de la Comedia, pero con tan sólo intentar inventarnos una historia o un cuento mientras el niño se lava los dientes, le mantendremos entretenido y de paso podemos aprovechar para incluir mensajes sobre las consecuencias de no lavarse los dientes adecuadamente. Tampoco os pongáis muy melodramáticos que no es cuestión de causar ningún trauma…Esto tiene que ir acompañado de un cepillo de dientes y una pasta adecuada a la edad de principito o princesita de la casa y si puede estar relacionado con algún personaje que les guste, pues mucho mejor, ¡motivación extra!

Un buen truco es usar un revelador de placa bacteriana para niños (consultar en la farmacia) que, además de aportar unas notas de color al asunto, puede servir para premiar al niño, de forma que cuanto menos color resulte al hacer la prueba, el premio sea más motivador. Esto conseguirá que el niño se aplique mucho más en la tarea y sea un reto para él mismo el cada vez hacerlo mejor.

Los niños, según los expertos, deben  cepillarse al menos 2 veces al día, sin embargo, el 36% de los menores españoles no se cepilla los dientes todos los días tal y como revela el estudio de hábitos bucodentales en niños, realizado en 2012 por la Universidad de Murcia y la Fundación Vitaldent. También la investigación apunta otros datos interesantes: la mitad de los niños (el 49,7%) se cepilla los dientes porque sus padres se lo exigen, no sale de ellos porque no se ha inculcado correctamente este hábito y , además, el 87% de los más de 8.500 niños consultados entre seis y once años afirma que se lava los dientes sin ayuda.El mismo sondeo también asegura que el 92% de los niños de entre seis y doce años “ha acudido a la consulta del dentista alguna vez”, pero solo el 53% lo hace de forma preventiva una vez al año.