Estamos a punto de celebrar la noche de Halloween, una noche en la que los protagonistas son los disfraces y donde el consabido “truco o trato” puerta a puerta en los hogares americanos es una costumbre que hemos visto en un sinfín de películas y reportajes de televisión. Todo ello sin olvidar la consabida calabaza que decora los hogares especialmente al otro lado del Atlántico

Es noche de maquillaje a cual más original y por qué no terrorífico, pero como todo tiene sus riesgos que hemos de conocer para prevenir cualquier tipo de efecto secundario desagradable que pueda traernos consecuencias negativas.

No hemos de olvidar que el maquillaje que utilicemos es un aditivo que se incorpora y fija a nuestra piel y que de alguna forma puede resecarla y no solo eso sino que además si no tiene una seguridad contrastada y mantiene un carácter hipoalergénico puede derivar en irritaciones y dermatitis con todo su cortejo sintomático de mayor o menor intensidad dependiendo del caso.

Los expertos avisan sobre otro aditamento muy popular en estas fechas, las lentillas. Como todos conocemos este complemento debe ser testado, conservado y utilizado en las condiciones adecuadas de uso que especifica el especialista, puesto que una lentilla inadecuada sin garantías sanitarias y sin ser utilizada apropiadamente puede derivar en complicaciones que pueden llegar a ser muy serias, provocando incluso escoriaciones, desepitelizaciones e incluso úlceras corneales de consecuencias muy negativas en algunos casos.

Por ello desde Knowi y atendiendo la voz de los expertos os queremos aportar unos sencillos consejos para que vuestra noche de Halloween sea todo lo agradable y divertida posible:

  • No utilizar maquillaje sobre zonas de piel alterada ya que podemos incrementar la irritación, el picor o el fenómeno de la descamación.
  • Utilizar un maquillaje con garantías sanitarias, fácil de aplicar y sencillo de retirar. Optar por comprar el maquillaje en establecimientos que garanticen su inocuidad y confirmen el haber estado sometidos a los controles correspondientes.
  • Importancia de que las pinturas se adquieran en locales homologados como, por ejemplo, perfumerías o farmacias
  • Utilizar productos dermatológicamente testados y que presenten un carácter hipoalérgico.
  • Hacer una buena limpieza e hidratación previa de la zona a maquillar.
  • Desmaquillarse antes de irse a dormir con aceite limpiador o con productos bifásicos a base de agua y aceite desde el centro hacia los laterales. Se puede utilizar a continuación un tónico con propiedades calmantes puesto que este tipo de limpiezas pueden dejar la piel un poco irritada.
  • Mucho cuidado con las lentillas, que aunque sean cosméticas no dejan de ser productos sanitarios, por ello hay que seguir siempre las recomendaciones de los especialistas. Estas han de ser apropiadas para el individuo, ya que podrían ser fisiológicamente incompatibles con la fisiología de la córnea del usuario, pudiendo dañar el ojo.
  • Colocarlas antes de maquillarse y quitarlas antes de desmaquillarse para evitar efectos adversos.
  • Ante cualquier molestia, como picor, irritación, etc… quitarlas apropiadamente y guardarlas en portalentes apropiados y reemplazarlos, “como mínimo”, cada dos meses; usar sólo los productos recomendados por el óptico-optometrista para limpiarlas y desinfectarlas; y seguir siempre los plazos de reemplazo de las lentes indicadas por estos profesionales sanitarios.

Por último y aun cuando no tenga mucho que ver, se prudente a la hora de divertirte, en la moderación está el secreto.