Destacados especialistas en pediatría de toda España se dan cita estos días en el VIII Simposio de Pediatría de Málaga, un encuentro para actualizar conocimientos acerca de las patologías más importantes en salud infantil y para debatir en torno a algunos de los retos del futuro en el campo de la pediatría. El simposio, que este año celebra su octava edición, ha sido organizado por el Grupo Pediátrico Uncibay junto con la colaboración de Novartis Vaccines entre otras compañías.

 

En palabras del director del encuentro, el Dr. Manuel Baca, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Quirón de Málaga, “el simposio ofrece a los especialistas una plataforma de referencia para la actualización de conocimientos donde los ponentes son expertos destacados en cada materia y los temas que se tratan son aquellos de máxima actualidad en cada momento”.

Así, durante el encuentro se debaten los temas más destacados del ámbito de la pediatría en base a dos grandes pilares: el tratamiento y la prevención. “En el campo de la prevención uno de los temas más importantes son las vacunas y las inmunizaciones. En concreto, este año, hemos querido destacar especialmente la vacuna antimeningocócica B, que representa una auténtica novedad terapéutica”, ha señalado el Dr. Baca.

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El serogrupo B de meningococo es actualmente la causa más frecuente de meningitis bacteriana y es responsable de 7 de cada 10 casos de meningitis en España. Se conocen 13 serogrupos del microorganismo asociado a la enfermedad meningocócica, aunque los segrogrupos B y C son los que se asocian más frecuentemente a la patología en Europa. Según ha indicado el Dr. Valentín Pineda, Jefe Unidad Hospitalización Pediátrica del Hospital Parc Taulí de Sabadell, “afortunadamente gracias a la introducción en el año 2000 de la vacunación sistemática frente al serogrupo C éste ha disminuido considerablemente, y podemos decir que hoy en día la enfermedad meningocócica es prácticamente exclusiva del meningococo B”.

Por su parte, el Dr. Baca ha recordado que “el meningococo B no es tan conocido a nivel general pero es un germen muy temido por los pediatras pues es causa de sepsis y meningitis con unas secuelas muy graves. Desgraciadamente todos los pediatras hemos visto fallecer a niños por el meningococo B”.

Esta bacteria puede provocar tanto meningitis como septicemia meningocócica, ambas potencialmente mortales: el 10% de los afectados por meningitis fallece, un índice de mortalidad que alcanza el 40% en el caso de la septicemia. Además, de los niños que sobreviven a la enfermedad meningocócica, aproximadamente el 20% experimenta secuelas graves, entre ellas amputaciones, convulsiones, pérdida grave de la audición y retraso mental. “Se trata, sin duda, de la infección más grave que existe en el ámbito de la pediatría”, ha destacado el Dr. Pineda.

Y es que según ha explicado el mismo doctor, “el principal problema de esta enfermedad es que no da tiempo a un diagnóstico precoz. Los casos graves suelen evolucionar en menos de 12 horas. Podemos tener un niño aparentemente sano que en menos de 12 horas desarrolla fiebre alta, un exantema con petequias por todo el cuerpo y rápidamente entra en estado de shock”.

La dificultad de diagnóstico y la rápida progresión de la enfermedad dejan muy poco tiempo a los médicos para actuar, lo que pone de manifiesto la necesidad de prevención de la enfermedad mediante vacunación. “No existe una prevención inmediata una vez empezada la enfermedad, ni aplicando de forma muy precoz un tratamiento antibiótico, siempre se llega tarde. La única prevención es hacerlo antes, en este sentido la vacuna tiene un papel imprescindible”, ha concluido el Dr. Pineda.

La vacuna frente al meningococo B está autorizada por procedimiento centralizado por la Unión Europea desde enero de 2013 y en España, Alemania, Francia, Portugal, República Checa, Italia, Reino Unido, Irlanda, Grecia, Austria, Polonia y Hungría ya se encuentra disponible, así como en países fuera de la UE como Australia, Canadá y Brasil, Recientemente aprobada por la FDA en EEUU. En algunos de estos países también se ha aprobado la inclusión de la vacuna en los programas nacionales o regionales de inmunización, como Alemania (Saxonia), Italia (Basilicata, Puglia, Toscana, Veneto, Bolzano, Friuli Venezia Giulia, Liguria y Sicilia), República Checa, Australia y Canadá (Quebec). En Reino Unido, la comisión conjunta de inmunización y vacunación (JCVI) ha recomendado la inclusión de la vacuna en el programa de inmunización nacional. En España, la vacuna está autorizada a partir de los 2 meses de edad, delimitada al ámbito hospitalario, financiada y recomendada por Salud Pública sólo en grupos de riesgo.