Un nuevo superalimento, el mijo, comienza a emplearse en Europa. Sus propiedades saludables lo convertirán en indispensable en las dietas más sanas y nutritivas.

Así nos lo cuenta la Health Coach Rocío Río de la Loza, que nos descubre sus principales propiedades y algunos de los platos que se pueden elaborar con este cereal, perfecto para las personas con celiaquía y que pasa a formar parte del grupo de cereales sin gluten más saludables. 

  •  Favorece la buena digestión y el tránsito intestinal: la experta en nutrición explica que la fibra del mijo “regula la digestión pero sobre todo tiene un efecto prebiótico alimentando a la microflora del intestino”. El mijo es muy beneficioso para las personas que sufren problemas digestivos como acidez, úlceras estomacales o diarreas gracias a sus fitonutrientes. Una buena opción es tomar mijo como parte de un desayuno saludable o como snack antes de realizar ejercicio ya que aporta la energía suficiente para afrontar el plan de entrenamiento gracias a su alto contenido en proteína de fibra vegetal.

 

  • Previene las enfermedades cardiovasculares: ingerir este cereal de forma habitual en nuestra dieta mejorará nuestro bienestar y reducirá el riesgo de sufrir un ataque al corazón. Como señala Río de la Loza, la razón se encuentra en que el mijo “contiene ácido fítico que es de gran ayuda para reducir el colesterol”.

 

  • Combate enfermedades crónicas: el mijo se está considerando como un potencial nutracéutico que ayuda a combatir determinadas enfermedades crónicas debido al alto contenido de este cereal en calcio, proteína, fibra dietética, minerales, carbohidratos y compuestos bioquímicos.

 

  •  Inclusión en dietas de adelgazamiento: este cereal es muy bajo en grasa y al ser rico en fibra soluble favorece la sensación de saciedad frente a la ingesta descontrolada de alimentos. Así se controla el peso con un alimento saludable y se lucha contra la obesidad.

 

  • Lucha contra la diabetes: Río de la Loza indica que los polifenoles que se encuentran en el mijo “mejoran la respuesta a la insulina”. Incluso hay estudios que aseveran que la proteína de mijo podría funcionar como una efectiva intervención en casos de diabetes tipo 2.

 

 El mijo se puede emplear para preparar sopas, panes, cereales de desayuno y papillas, creando platos dulces o salados según tus propios gustos, aunque quizá la receta más conocida sea el mijo básico al que has añadido nueces y un puñado de pasas para disfrutarlo acompañado de una ensalada de hojas verdes o un saludable pescado a la plancha.

 

 


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.