El gluten, esa proteína presente en trigo, cebada y centeno, también está relacionada con la aparición de ciertos procesos neurológicos en lo que se denomina el Neurogluten, nos explican en la web especializada en Celiaquía, Celicidad.

Según explica el Dr. Luis Rodrigo Sáez, experto en celiaquía, “el consumo de gluten no sólo daña a los celiacos y sensibles al gluten, sino que se sabe desde hace años que también está relacionado con el desarrollo de otras enfermedades de carácter neurológico como la epilepsia, la esclerosis múltiple, las migrañas, la polineuritis o el Síndrome de Tourette entre otros“.

Y es que desde los años 60 se estudia la afectación del gluten al sistema nervioso, Neurogluten, y se sabe que esta proteína inflama y puede llegar a dañar el cerebro, de ahí que surjan enfermedades como las antes mencionadas. “Los neurólogos son conscientes de que existe esta patología y cada vez son más los que ponen a dieta sin gluten a sus pacientes, aunque deberían ser muchos más”, señala el experto.

La ataxia cerebelosa es una de las enfermedades del denominado Neurogluten, más estudiadas. “Son problemas motores, pérdida de equilibrio, de fuerza… Los pacientes con dieta sin gluten estricta, sean celiacos o no, sufren una gran mejoría cuando manifiestan la ataxia, si se hace a tiempo pueden revertirse todos los síntomas motores”, indica Rodrigo.

Neurogluten, gluten y sistema nervioso

Ciertos procesos neurológicos están relacionados con el gluten en lo que se denomina el Neurogluten

El gluten también afecta a los nervios periféricos dando lugar a la denominada “polineuritis, inflamación de los nervios periféricos que hace que el paciente pierda sensibilidad en piernas, manos…” También revierte con dieta sin gluten aunque no se trate de un paciente celiaco.

Una de las más llamativas relaciones del gluten con las enfermedades neurológicas es la que mantiene con las jaquecas. “Son muchos los casos estudiados de personas con terribles jaquecas que después de un tiempo de dieta sin gluten mejoran, las jaquecas son cada vez menos frecuentes y menos intensas”, apunta el experto.

Ocurre lo mismo con la esclerosis múltiple y con la epilepsia. “Evidentemente no todas estas enfermedades reaccionan a la dieta sin gluten, pero sí hay muchos casos que lo han hecho y por eso es recomendable que ante un diagnóstico así el médico ponga a dieta sin gluten al paciente al menos durante un año. Si la sintomatología mejora, deberá continuar con ella de por vida”.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.