El lenguaje interno, personal, que todos elaboramos a raíz de las situaciones que nos toca protagonizar en la vida es el germen, la raíz y la semilla de nuestras emociones. Aprender a controlar ese pensamiento es fundamental. Decía Epicteto “No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede”.

Constantemente andamos culpabilizando a los sucesos y situaciones que se producen en nuestras vidas de nuestras reacciones y de nuestros estados de ánimo, tal es así que cualquier evento produce en nosotros mismos una reacción, de agrado, de rabia, de ira, de temor de rechazo, de aceptación, etc…

“Todos tenemos la impresión de que son los hechos los que producen de forma automática las emociones y ese error es el principal enemigo del crecimiento personal”

Pero lo que no nos damos cuenta es que las situaciones per se no son las auténticas responsables de estos estados de ánimo, sino que se producen como consecuencia del lenguaje interno que todos desarrollamos a partir de ellas. Es decir constantemente nuestro cerebro está procesando pensamientos relacionados con los diferentes hechos de nuestra vida.

Este fenómeno ha sido estudiado y sigue en proceso de análisis exhaustivo por parte de la psicología cognitiva, un buen libro en el que podremos profundizar sobre ello es “el arte de no amargarse la vida, las claves del cambio psicológico y la transformación personal” de Rafael Santandreu.

En este libro podremos encontrar una variedad de ejemplos de situaciones vividas por personas que efectivamente reflejan este aspecto cognitivo y conductual, llegando a generarse situaciones y momento complejos precisamente por esa reiteración compulsiva de pensamientos propios, personales, internos que bañan cualquier evento vital y que en personas especialmente susceptibles provocan reacciones a veces desmedidas y en la mayoría de las ocasiones estados de ánimo que en nada benefician al individuo que las padece y a su entorno.

“Todos tenemos la impresión de que son los hechos los que producen de forma automática las emociones y ese error es el principal enemigo del crecimiento personal”, afirma el autor en su libro en relación con ese lenguaje interno, personal que todos elaboramos como consecuencia de momentos vividos y protagonizados por cada uno de nosotros.

Por lo tanto y a partir de aquí y a lo largo de sus páginas la publicación nos va desgranando cómo afrontar estas situaciones y lo que es más importante, cómo corregir y aprender a controlar este tipo de pensamientos que muchas veces nos abruman y nos llegan a devorar, generando esos conflictos internos que determinarán después no solo nuestros estados de ánimo, sino también las relaciones con nosotros mismos y con los demás.

Todos sabemos que hemos de procurar ser nuestros mejores amigos y que hemos de aprender a querernos aunque culturalmente no nos hayan preparado para ello, pero esa es la realidad, es momento de reflexionar sobre este asunto y dedicar espacios de nuestras vidas a la meditación, al pensamiento y al análisis no solo de lo que somos y representamos para los demás, sino lo que es más importante, para nosotros mismos. Ese dicen los expertos que es el auténtico camino del conocimiento y la verdadera actitud ante la vida. Publicaciones como esta sin duda que nos ayudan en ese camino de aprendizaje, perfección y crecimiento personal.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.