Novartis ha presentado en el Congreso Europeo Anual de Reumatología (EULAR 2017) que se ha celebrado en Madrid datos que demuestran que Cosentyx  proporciona una mejora sostenida de los signos y síntomas de la espondilitis anquilosante (EA) activa y de la artritis psoriásica (APs) activa a 3 años, además de un alivio rápido y sostenido del dolor en pacientes con APs activa hasta 2 años.

La EA y la APs son dos de las espondiloartritis (EspA) más comunes, con una prevalencia estimada de entre el 0,3-1,9%7. Solo en España hay, al menos, 500.000 personas con espondiloartritis y 70.000 con APs, y Cosentyx es el primer y único inhibidor de la IL-17A aprobado en España para el tratamiento en pacientes adultos con estas patologías reumatológicas para las que existen grandes necesidades médicas no cubiertas.

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“La APs tiene un gran impacto en el paciente y el sistema socio-sanitario”, remarca el Dr. Jose Antonio Pinto, del Servicio de Reumatología del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña, “por lo que es imprescindible detectarla de forma precoz para mejorar la calidad de vida de los pacientes”. Esta enfermedad inflamatoria sistémica, crónica, dolorosa y progresivamente debilitante está estrechamente relacionada con la psoriasis. De hecho, un tercio de los pacientes con psoriasis desarrollan APs y hasta el 25% de las personas con psoriasis pueden padecer APs sin diagnosticar.

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Para el Dr. Juan de Dios Cañete Crespillo, consultor senior de la Unidad de Artritis del Servicio de Reumatología del Hospital Clínic de Barcelona, “los datos sobre secukinumab presentados en EULAR son de gran importancia, ya que reconfirman que es capaz de proporcionar a los pacientes un alivio duradero de los síntomas y signos (dolor y rigidez, entre otros) de la artritis psoriásica. El tratamiento supone un punto de inflexión, al proporcionar un mecanismo nuevo y específico para inhibir el proceso inflamatorio, lo que repercute positivamente en los pacientes con APs, permitiendo que sean tratados con un fármaco con un mecanismo de acción nuevo y proporcionando una nueva oportunidad terapéutica a los pacientes que han dejado de responder a los anti-TNF”.

cosentyx

Un análisis del estudio FUTURE 2 de Cosentyx en APs, puso de relieve que casi todos los pacientes (99%) tenían dolor o malestar de moderado a extremo antes de iniciar el tratamiento y, en la semana 3, el 50% de los tratados con Cosentyx informaba de mejoras clínicamente significativas de más del 20% en el dolor, según la escala analógica visual (EVA). En la semana 4, la proporción de pacientes que no reportaron dolor o molestia fue mayor para Cosentyx (15%) que para placebo (5%) y ésta aumentó hasta la semana 104 (28%). Cosentyx sigue teniendo un perfil de seguridad favorable, que es consistente con el que se muestra en estudios de Fase III.

Por lo que respecta a EA, según el reumatólogo adjunto del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Parc Taulí de Sabadell (Barcelona), el Dr. Jordi Gratacós, “el desarrollo de esta terapia anti-IL17 nos ha llevado a conocer mejor un nuevo mecanismo de inflamación directamente implicado en la fisiopatología de las espondiloartritis, lo que resulta de gran relevancia porque abre nuevas posibilidades para los pacientes”. El Dr. Gratacós remarca las principales novedades sobre Cosentyx presentadas en EULAR 2017, donde datos del estudio de extensión MEASURE 1 muestran que el 80% de los pacientes con EA alcanzaron una respuesta ASAS 20 (evaluación de los criterios de respuesta de la Sociedad Internacional de Espondiloartritis) a los 3 años consistentes con los hallazgos previos del estudio FUTURE 1 en APs activa, donde Cosentyx demostró mejoras sostenidas en los signos y síntomas de la enfermedad en aproximadamente el 80% de los pacientes a los 3 años, medido por la respuesta ACR 20 (criterio de respuesta del American College of Rheumatology).

Se trata de datos de relevancia ya que esta enfermedad inflamatoria que afecta a las articulaciones sacroilíacas y a la columna vertebral provoca un dolor crónico, cansancio extremo, daño estructural y fusión de las vértebras que generan un alto nivel de discapacidad, además de un fuerte impacto psicológico y en la calidad de vida del paciente.

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