A medida que el brote de Ébola en África occidental continúa expandiéndose con casos aislados en Europa y América del Norte, Novartis contribuye de forma decidida a ayudar a combatir este virus que puede llegar a ser mortal en algunos casos y cuya expansión en los países afectados está siendo constante.

Novartis mantiene un sólido compromiso con la salud a través de su experiencia científica y médica tratando de ayudar a promover y proteger la salud pública, es decir, en el tratamiento y prevención de enfermedades infecciosas y tropicales que afectan fundamentalmente a países en vías de desarrollo, como pueden ser el dengue, la tuberculosis o la malaria.

El actual brote de Ébola es el más grande y más complejo que se ha conocido, ya que el virus fue descubierto por primera vez en 1976. La Organización Mundial de la Salud lo ha calificado como una emergencia de salud de ámbito mundial, que requiere una respuesta sin precedentes, un llamamiento a la acción desde un punto de vista internacional.

Para ello, Novartis ha generado una estrategia encomiable en el ámbito de la responsabilidad social, ha creado un Grupo de trabajo específico frente al Ebola con la intención de reunir conocimientos y recursos de toda la empresa y coordinar una respuesta múltiple adecuada, incluida la vertiente científica y de una forma muy especial a su capacidad de innovación.

“Novartis se ha comprometido a hacer todo lo que esté en nuestra mano para ayudar”, ha afirmado Joe Jimenez, CEO de Novartis. “Estamos trabajando activamente en proporcionar tanto apoyo científico como humanitario.”

shutterstock_117241186La atención dentro del laboratorio y especialmente de las áreas de investigación se centra en desarrollar un trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos, el objetivo fundamental es la selección de posibles compuestos con actividad farmacológica dentro de las “bibliotecas” (muestrotecas) que esta empresa farmacéutica posee. “Tratamos de detectar nuevas moléculas que tengan la capacidad de inhibir la replicación del virus Ébola, lo que podría ayudar a contener el desarrollo de la enfermedad” afirman desde la organización.

Novartis también está llevando a cabo este ambicioso y complejo trabajo de forma conjunta y coordinada con científicos del Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE.UU. (USAMRIID), en este caso, el fin fundamental es tratar de desarrollar una nueva tecnología con potencial que culmine con la obtención de una posible vacuna o un novedoso tratamiento frente al Ébola.

Este trabajo está todavía en las primeras etapas de investigación preclínica y aunque tenga éxito, que es lo deseable, es probable que pasen aun varios años para que cualquier tratamiento pueda estar listo antes de realizar ensayos clínicos en humanos a gran escala.

Además de colaborar con las agencias del gobierno de Estados Unidos, representantes altamente cualificados de Novartis asistieron recientemente en Ginebra a una sesión consultiva de la OMS (Organización Mundial de la Salud) acerca de las posibles vías de tratamiento y generación de vacunas frente al Ébola, todo ello con la intención de coordinar los esfuerzos que hay en este momento en marcha, con el objetivo clave de tratar de ser lo más específicos, eficaces y efectivos posible. El establecimiento de sinergias y complementariedades en estos casos es fundamental.

En términos de apoyo humanitario, Novartis se ha comprometido a aportar un millón de francos suizos (1,05 millones de dólares) a Cruz Roja, cantidad que se une a la obtenida a través de un programa de donación de los empleados de Novartis a nivel mundial. Las donaciones ayudarán sin duda a Cruz Roja a que pueda seguir desarrollando su incansable y necesaria labor sobre el terreno en las zonas más afectadas.

Entre el 22 de septiembre y 20 de octubre el programa de responsabilidad social interna de Novartis recaudó 343.318 de dólares, “estas donaciones ayudarán a los esfuerzos de todo tipo que se están realizando en las zona afectadas por el virus, incluyendo la construcción de un centro de tratamiento en Sierra Leona”, ha afirmado Joerg Reinhardt, presidente de Novartis.