El verano es una época en la que aumentamos nuestra actividad, salimos más, comemos fuera de casa, etc. El cambio de hábitos aumento del consumo de bebidas frías, refrescos azucarados, helados, etc…) supone generalmente dejar más desatendida la higiene diario de nuestra boca, lo cual, unido a las altas temperaturas, facilita la proliferación de bacterias bucales…

En esta época es necesario intensificar la atención a la higiene bucodental y llevar siempre un cepillo de dientes con nosotros. La halitosis, las caries y la hipersensibilidad oral son las patologías que más frecuentemente pueden surgiren nuestra boca durante el en verano. Las altas temperaturas producen sequedad oral y facilitan la proliferación de bacterias en la boca que provocan aftas, boqueras, caries y gingivitis.

El consumo de alimentos muy fríos favorece la sensibilidad dental que se acrecienta a causa de los ácidos procedentes de bebidas azucaras, isotónicas, el vino y la cerveza, entre otros. El ácido daña el esmalte dental y desmineraliza los dientes aumentando su sensibilidad. Lo mismo ocurre con el cloro de las piscinas.

Durante el verano no hay que bajar la guardia en cuanto a la higiene y cudiado de la boca.

Durante el verano no hay que bajar la guardia en cuanto a la higiene y cudiado de la boca.

El Colegio Oficial de Dentistas de Baleares insiste en la importancia de mantener una buena higiene bucodental durante el verano y nos aporta una serie de consejos fáciles de seguir que no debemos de echar en saco roto:

  • Si se viaja, no olvidar nunca el cepillo de dientes, ha de ser nuestro compañero y amigo.

 

  • Ser constante en la higiene oral, los expertos recomiendan que debemos cepillarnos los dientes como mínimo dos veces al día, siendo tres el número ideal (después de cada comida). Estudios recientes muestran que el 20% de los mayores de 65 años no se cepilla nunca los dientes y el 30% de los jóvenes y adultos, solamente lo hace una vez al día.

 

  • Para cepillarse correctamente los dientes, hay que aplicar movimientos cortos y suaves, prestando especial atención a la línea de la encía, los dientes posteriores de difícil acceso y las zonas alrededor de obturaciones, coronas y otro tipo de reparaciones que poseamos. Concéntrese en limpiar bien cada zona en sus tres secciones, interna, externa, superficie de masticación, sin olvidar la lengua.

 

  • Complementar el cepillado con el uso de hilo dental que se debe usar como mínimo cada 12 horas para evitar que se retenga la comida entre los dientes.

 

  • Recurrir a colutorios o a chicles sin azúcar y con xilitol como alternativa. Los colutorios y chicles son únicamente alternativas a los olvidos, generalmente se deben utilizar como complemento, en cualquier caso su consumo debe ser moderado, no superar los 20 minutos, ni consumirlos de forma rutinaria o habitual puesto que tienen efecto laxante pudiendo provocar algún episodio de diarrea. Están desaconsejados en personas que portan ortodoncias o que tienen algún problema en la musculatura maxilofacial.

 

  • Consumo de zumos de frutas naturales, verduras, especialmente el tomate y la manzana, las sardinas y el agua, la cual ayuda a mantener el flujo de saliva y la hidratación de la mucosa oral, de los dientes y de las encías.

 

  • Utilizar las férulas dentales (ya que pasado un tiempo sin usar podrían no ajustarse y dejar de ser efectivas).

Según algunos estudios, masticar chicle sin azúcar reduce un 40% el desarrollo de caries debido a que favorece el flujo salival (pudiéndose multiplicar hasta 10). De esta forma, neutraliza los ácidos aumentando el pH, combate la boca seca y ayuda a expulsar de entre los dientes los restos de la comida. La saliva también disminuye la capacidad de las bacterias de la placa de producir ácido.Este porcentaje aumenta hasta el 70% cuando hablamos de chicles con alta concentración de xilitol.

El xilitol es un alcohol de azúcar presente en muchas frutas y verduras que se extrae mayoritariamente de la madera de abedul. Se utiliza generalmente como sustitutivo del azúcar en dietas, repostería, caramelos y chicles. Su sabor es dulce, como la sacarosa, pero se caracteriza porque al fermentarse en la boca produce menos ácido y por lo tanto no provoca una descalcificación tan intensa del diente.

El xilitol tiene grandes beneficios para la salud de la boca, tiene la capacidad de reducir la flora bacteriana de la cavidad oral y su uso de forma habitual pero moderado disminuye la aparición de placa, aumenta la producción de saliva alcalina y favorece la remineralización de pequeños daños en el esmalte dental concluyen los expertos.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.