Estamos ya en pleno otoño, el tiempo a veces va tan deprisa que prácticamente no nos damos cuenta de que ya ha pasado un mes desde que dejamos la estación vinculada al descanso por antonomasia, la estación ideal para desconectar, la época del año en la que disfrutamos de las tan añoradas vacaciones.

 

Hace un mes aproximadamente que hablábamos del síndrome bautizado como de “depresión postvacacional”, consecuencia de la vuelta al trabajo, a la rutina, al cole, a las obligaciones diarias, a los problemas cotidianos, al sin fin de momentos relacionados con las obligaciones y las responsabilidades.

Sumado a todo este cortejo de “calamidades” encima ha llegado la estación que tradicionalmente se ha relacionado con la melancolía y la añoranza, la saudade que dicen en Portugal, una época en la que la literatura ha narrado cientos de historias que giran alrededor de los estados de depresión y sus consecuencias.

Las hojas caen, los árboles amarillean y los tonos ocres del campo se imponen sobre el verde arrebatador de la primavera. A todo ello se suma la lluvia que hace resbalar sus gotas sobre los cristales, el frío, los cambios atmosféricos con la llegada de bajas presiones, el cambio de hora con lo que ello implica en los cambios circadianos en nuestro reloj biológico, etc…

La bajada de ánimo, la dificultad de concentración y la apatía y la irritabilidad acompañan a muchas personas en esta entrada en esta estación. Puede que el cuerpo baje de ritmo en otoño pero esto, lejos de ser perjudicial puede ser, incluso, una buena oportunidad para reflexionar y tratar de “recargar las pilas” de cara a una estación dura, el invierno. ¿Cuáles son esas bondades que nos van a permitir afrontar el otoño con un estado de ánimo positivo?

Desde el Hospital de La Ribera nos ofrecen algunas ideas que por su utilidad nos hacemos eco y os trasladamos desde esta plataforma de salud y saludable. “Preparar una escapada montañera para disfrutar de los tonos térreos con que nos deleitan en esta época del año las plantas y los árboles, u organizar un fin de semana de relax, aprovechando los precios de la temporada baja, pueden ser soluciones para pasar el “mal trago” del cambio de estación. Junto a ello, es el momento de retomar o iniciar ese hobby o afición que siempre hemos pospuesto porque somos el último/a en la lista de prioridades familiares. Hacer reflexión sobre la ajetreada vida, para dar un espacio personal/familiar mayor (o de mayor calidad) debería ser casi obligado”.

shutterstock_112480331Como bien nos aconsejan los expertos, el caso es no dejarnos arrastrar por la apatía, por la melancolía y por la tristeza con la que con la que solemos etiquetar al otoño, sobreponernos y estar por encima de esa bajada del tono vital tras las vacaciones estivales y empezar a encontrarle el punto a esta estación tan entrañable plena de oportunidades. Desde el Hospital nos recuerdan “que en esta época del año lo único que ha de estar por los suelos son las hojas de los árboles”.

Por último ahí van unos sencillos consejos para que esta estación del año termine siendo si no la mejor, una de las mejores:

-Como hay menos horas de luz solar, aprovéchalas. Camina al trabajo o los fines de semana son estupendos para salir a correr, caminar, pasear en bicicleta o hacer deporte. La temperatura es ideal para ello.

-Busca tu espacio, guarda un momento del día para desarrollar actividades que te motiven y te llenen, te ayudará a aliviar la sensación de apatía y decaimiento.

-Intenta dormir las horas que necesites, es importante tratar de seguir un horario regular.

-Mantener una dieta equilibrada es fundamental y junto al ejercicio una de las rutinas más saludables. Las frutas y verduras de temporada, sobre todo todos aquellos ricos en vitamina C que nos ayudan a afrontar las consecuencias de la bajada de temperaturas y a estimular nuestro ánimo.

-Por último, no es recomendable tratar de superar el bache anímico a base de bebidas estimulantes como el café, las bebidas a base de cola o el té, en la moderación está la virtud. Un sobreconsumo no nos va a producir más que un incremento del nerviosismo, la inquietud y por qué no de la irritabilidad.

A partir de aquí como se dice en el “Camino de Santiago”… ¡Buen Camino!… en este caso, ¡Buen Otoño!. Por cierto, hablando del “Camino”, es un momento ideal para iniciarlo, lo mejor alguna vez te has propuesto realizarlo, quién sabe, si tienes tiempo y ganas no dudes que es el mejor momento.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.