El pádel es una de los deportes de moda en España y sigue con su imparable crecimiento. Cada vez son más los que lo practican tanto como meros aficionados como a nivel amateur.

Esa tendencia que se advierte en la sociedad se ve reflejada en los datos. El número de licencias federativas del pádel no para de crecer. La evolución ha sido brutal: mientras que en 1988 había 422 federados, siendo un deporte prácticamente desconocido en España, esa cifra se ha multiplicado ya por más de 100, ya que según datos de la Federación Española de Pádel actualmente hay 50.028 fichas de jugadores y 1.056 clubs de pádel federados.

Y esto debido a que el pádel es un deporte muy satisfactorio desde el punto de vista social, es relativamente fácil aprender unos cuantos golpes y uno consigue llegar a divertirse mucho antes que con la práctica de otro tipo de deportes.

Descubre los beneficios y las principales lesiones producidos por el pádel

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Como la práctica de cualquier deporte, los beneficios de la práctica del pádel para la salud son numerosos. El pádel representa un ejercicio aeróbico cuya práctica no exige desplegar un sobreesfuerzo con el cuerpo, admitiendo adaptar el ritmo de juego a las prestaciones que el jugador puede ofrecer según su estado de forma.

En la parcela de mejora de la condición física, destaca el hecho de que jugar al pádel afina la psicomotricidad, incrementa la agilidad y la capacidad de reacción inmediata a la par que tonifica el organismo. Por la intensa concentración que demanda el desarrollo del juego, supone una estimulación máxima de los reflejos. Contribuye a fortalecer muy selectivamente determinados grupos musculares por ser un ejercicio eminentemente muscular. Por ejemplo, en el golpeo de la pelota trabajamos con pectorales, deltoides, bíceps braquial y tríceps, mientras que en el recorrido por la pista entran en acción básicamente cuádriceps y abductores.

El ejercicio del pádel conlleva alto dinamismo e hiperventilación respiratoria que favorecen el intercambio de gases entre el individuo y su entorno atmosférico, por lo que genera una notable estimulación del funcionamiento del sistema cardiovascular exigiendo un ejercicio circulatorio alto que previene accidentes cerebrovasculares. Al margen de ello, incide en el metabolismo de la energía de una forma exotérmica, pues se degradan hasta quinientas calorías por hora de esfuerzo, y contribuye a una liberación de endorfinas con el consiguiente efecto de bienestar general e incluso analgésico que ello comporta.

Adicionalmente a los beneficios de la práctica del pádel de tipo orgánico, se trata de un deporte social que fomenta las relaciones sociales por el hecho de que en su desarrollo son básicos la comunicación y el espíritu colaborativo. Puede resultar muy útil en el terreno psicológico reforzando valores personales como la autosuperación, la capacidad de esfuerzo, la madurez y el control emocional para amortiguar las situaciones psíquicamente adversas.

Lesiones más frecuentes en pádel

A priori el pádel puede no parecer un deporte con un excesivo riesgo de lesión, pero no es así, es el 6º deporte que más lesionados provoca en España, y el 2º que más rehabilitación necesita.

Para prevenir las lesiones es muy importante realizar un buen calentamiento antes de empezar a jugar, pasando por todas las articulaciones, así como llevar un calzado e indumentaria adecuados para este deporte. Sin olvidar que una vez acabada la sesión de pádel hay que estirar adecuadamente.


  • Esguince de tobillo, 
    como sucede en otros muchos deporte el esguince es una de las lesiones más frecuentes en el mundo de pádel. Es especialmente frecuente que afecte al ligamento lateral externo.

  • Rotura de gemelo interno, 
    en el pádel son frecuentes las arrancadas y sprints. Forman parte del juego y no se entiende un partido sin estos cambios de ritmo, los cuales provocan una brusca contracción del gemelo pudiendo producirse una rotura del mismo.

  • Ligamentos de rodilla, 
    los giros de rodilla son un movimiento característico en el pádel y los ligamentos de la rodilla pueden llegar a lesionarse en mayor o menor medida como consecuencia de ellos. Realizar ejercicios de calentamiento antes de jugar y desarrollar la musculatura de los músculos que rodean la rodilla para protegerla (cuádriceps, isquiotibiales y gemelos) es fundamental para evitar este tipo de lesiones.

  • Lumbares, 
    la parte baja de la espalda es una de las partes que también sufre bastante con la práctica del pádel. Para evitar y prevenir este tipo de lesiones es muy importante tener una buena musculatura en el “core”, parte central del cuerpo, más en concreto abdominales, lumbares, músculos de la pelvis, glúteos y la musculatura profunda de la espalda.

  • Tendones del hombro, 
    tanto la tendinitis (inflamación de los tendones) como la tendinosis (degeneración de los tendones) son las lesiones más frecuentes en el pádel con respecto a la articulación del hombro.

  • Codo de tenista
    , ya hemos hablado anteriormente de esta lesión tan característica en deportes como pádel, tenis o golf. Pincha aquí si quieres conocer esta lesión en profundidad.

  • Fractura de escafoides, 
    este pequeño hueso situado en la muñeca sufre microtraumatismos constantemente durante la práctica del pádel que pueden acabar produciendo la rotura del mismo.

Como vemos el pádel es un deporte que tiene grandes beneficios para salud pero que tiene más riesgo de provocar lesiones entre quienes lo practican de lo que se cree por lo general. Preparar nuestro cuerpo físicamente así como una indumentaria adecuada previenen la aparición de estas.

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