Adelgazar cenando es posible, es más saltarse la cena como mucha gente hace es un error grave que no hace más que ir en contra de nuestro objetivo de adelgazar.

Nuestra naturaleza nos dice que cuando comienza a irse la luz, toca descansar, así que nuestra actividad comienza a reducirse y nuestro metabolismo funciona más lentamente, con lo cual las cenas, aunque imprescindibles, no deben superar las 500 calorías si queremos adelgazar además de conciliar bien el sueño.

Para empezar y que quede bien clarito, la cena no nos la podemos saltar, pero sí que podemos cambiar algunas costumbres para que ésta sea perfecta y nos ayude a perder peso. Las colorías consumidas durante la cena no deben superar el 15% o 20% de las totales diarias, algo que se suele superar con creces.

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Los expertos apuntan que las 20.30 horas es un momento especialmente aconsejable porque la actividad de nuestro cuerpo aún tiene un buen nivel de actividad para quemar lo que comamos en ese momento.

Es importante pensar en la cena como la mejor opción para cuidarnos, adelgazar, compensar los excesos del día, completar nuestra dieta y ayudarnos a descansar en óptimas condiciones, pero disfrutándola al mismo tiempo. En definitiva, adelgazar cenando de la manera correcta.

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¿Por qué saltarse la cena nos perjudica a la hora de adelgazar?

Saltarse la cena con la idea de que ayuda a adelgazar hará que nuestro organismo entre en estado de “alerta” al estar un periodo de tiempo tan largo en ayunas. Almacenará más grasa y ralentizará el metabolismo

Saltarse la cena, un fatal error a la hora de adelgazar

Saltarse la cena es un error que muchas personas cometen en su intento por adelgazar. Un error que provoca precisamente todo lo contrario.

El cuerpo necesita energía para seguir funcionando aún en reposo, al no cenar nuestro organismo tiene principalmente dos fuentes de las que tirar para conseguir la energía necesaria: la masa muscular y la grasa almacenada.

Como la masa muscular consume más calorías en reposo que la grasa, el cuerpo al estar en estado de “alerta” elegirá consumir la masa muscular. Por lo tanto al dejar de cenar pierdes músculo y no grasa.

Como consecuencia de esta pérdida de músculo el cuerpo consume menos cantidad de calorías en reposo, haciendo que el metabolismo sea más lento. Además una vez se vuelve a comer el organismo guardará más cantidad de reservas en forma de grasa como medida de supervivencia ante lo que él entiendo como un periodo de escasez de alimentos.

Por lo tanto si se tiene el objetivo de adelgazar uno de los errores más graves y por desgracia también uno de los más comunes en los que cae la gente es el de saltarse la cena.

¿Qué cenar si se quiere adelgazar?

Una vez tenemos claro que la cena no debemos saltárnosla, es el momento de saber qué alimentos en la cena son propicios para adelgazar.

Hay que eliminar de la cena los productos con niveles altos de sodio o azúcar y los industriales, que nos complicarán seguramente la digestión interrumpiendo nuestro descanso.

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La cena es el momento perfecto para las proteínas, sobre todo aquellas que provengan de alimentos bajos en grasa como puede ser la pechuga de pavo, la merluza, los huevos (en tortilla, en revuelto), carne baja en grasa como la del pollo, un buen plato de pescado a base de sardinas o bonito, que nos aportará una buena cantidad de proteínas y pocas grasas si se cocina suave.

Muchas veces el cansancio y la falta de ganas de meternos entre fogones nos lleva a cenar pizzas, bocadillos, hamburguesas o platos precocinados que nos llenan y nos aportan grasas.

Es importante destacar que por la noche no tenemos que llegar notar la sensación de estar lleno, y menos si nuestro objetivo es adelgazar. 

Imaginación al poder y una buena cantidad de alimentos frescos en la nevera que nos ayudarán a preparar auténticas delicias bajas en grasas que nos ayudarán a adelgazar cenando.

Y para nada tenemos que asociar la cena con comidas poco apetecibles. El hecho de querer adelgazar cenando no significa comer platos poco sabrosos o apetecibles.  Imaginación al poder y una buena cantidad de alimentos frescos en la nevera que nos ayudarán a preparar auténticas delicias bajas en grasas.


  • Por ejemplo, los burritos mexicanos tienen una base más fina y aportan menos calorías que nuestro pan tradicional, sobre todo si son de maíz. Si lo rellenamos con algo ligero como pollo a la plancha, tomate y lechuga, y un poquito de mostaza para darle color, tendremos una cena nutritiva, ligera y deliciosa.

  • El pescado fresco a la plancha o al horno (sardinas, bacalao) acompañado por una ensalada es también una opción saludable y casi obligatoria, ya que los expertos recomiendan consumir pescado fresco tres veces por semana. Al mediodía es una buena opción, pero mejor aún para la última hora. La mejor idea si quieres adelgazar cenando.

  • Si te encanta el marisco, también puedes tomarlo por la noche
    . Mejillones al vapor, almejas a la marinera… o el pulpo a la vinagreta y a la gallega son un buenos ejemplos de cena ligera y dieta equilibrada.

  • Con el buen tiempo no podemos olvidarnos de las cremas frías. La huerta es nuestra gran aliada y aquí todo depende de los gustos y la imaginación del que está al mando. Eso sí, no vale hacerse una crema de calabacín con 14 quesitos…así que cuidadito con lo que le echamos, sino la fórmula para adelgazar cenando no funcionará.

  • Por supuesto las ensaladas son una estupenda idea. En algunos casos es bueno tomar carbohidratos a la hora de cenar, por ejemplo si hemos hecho mucho deporte y nuestro cuerpo necesita recuperar energía. En este caso las ensaladas de arroz o de pasta son buenas opciones y muy completas nutricionalmente hablando si las combinamos con legumbres como los garbanzos.

Bon Apetit.

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Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.