La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ofrece a través de su página web algunos consejos para que los niños disfruten al máximo de los días de verano y de una forma saludable, sin poner en riesgo su salud.

Los pediatras han publicado en su página web una serie de pautas para ayudar a los padres durante los meses de verano, meses de calor, de ocio, de piscinas. etc. De hecho el agua es uno de los elementos que más preocupa a los padres en estas fechas.

shutterstock_135208586Los expertos señalan que es importante importante enseñar a los niños a nadar y a bucear desde pequeños. Es importante también que intenten bañarse acompañados, es más divertido y podrán pedir ayuda si tienen algún problema. “Si te quedas en la orilla, no les pierdas de vista y asegúrate de que ellos puedan verte (recuerda que nunca debes dejar a un niño al cuidado de otros niños). Desde pequeños, incúlcales la importancia de conocer y respetar las zonas de baño y las señales de advertencia, así como las indicaciones de las banderas en la playa. Cuidado: todos los años mueren niños ahogados por falta de supervisión”, señalan los pediatras en la web.

También hay que destacar que los niños toman ejemplo de sus padres, así que “los padres no deben meterse de forma brusca en el agua, ni tirarse de cabeza sin comprobar antes la profundidad. Hay que utilizar siempre cremas protectoras solares, con factor 15 o superior. Si es posible, se aplicarán 30 minutos antes de estar expuesto al sol y vuelve a aplicarlas cada dos horas y después del baño. Protege tus ojos y los de tus hijos con gafas de sol. Los rayos del sol pueden lesionar tu piel y ojos, produciendo quemaduras y cáncer. Dales de beber agua de forma continua y procura que estén a la sombra”, explican los pediatras.

Primeros auxilios

Casi siempre, la primera persona que atiende una emergencia no es un profesional sanitario, sino un familiar o viandante. Por eso es bueno tener unos conocimientos básicos para saber qué hacer en estas situaciones, ayudando a accidentados o enfermos repentinos mientras llegan los sanitarios.

Lo más importante en estos escenarios es conservar la calma y tratar de evitar nuevas lesiones o que se agraven otras existentes. Es importante no mover al niño accidentado, salvo que corra peligro en el lugar en que está o haya que practicarle una reanimación cardiopulmonar. Mientras el personal sanitario llega hasta el lugar, debe tranquilizar al herido y mantenerlo caliente; no es recomendable darle comida, bebida ni medicación.

Recuerda que la actuación básica en primeros auxilios se resume en las siglas P.A.S. (Proteger, Avisar, Socorrer).

 


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.