Siempre se dice que si tuviésemos que soportar el dolor que supone que te salgan los primeros dientes (conocidos como “dientes de leche”) de adultos, no lo resistiríamos…Entonces, ¿por qué no nacemos con dientes y se soluciona el problema?

 

El ser humano nace completamente formado a excepción de los dientes, por lo que la razón de este hecho llama mucho la atención. Siempre que os plantéis alguna de estas preguntas, recordar que la naturaleza es muy sabia y la evolución que ha tenido cada especie es lo que le ha llevado a ser como es, siendo el resultado final el óptimo para el ambiente en el que vive. Por lo que si nacemos sin dientes es porque, mirar que sencillo, en ese momento de nuestra vida no los necesitamos. Si llegásemos al mundo con toda nuestra dentadura, nuestra madre no podría darnos de mamar, y la posesión de los dientes no sería de ninguna utilidad ya que, además, nuestro estómago en esa etapa es muy delicado y no soporta ni digiere más que los alimentos líquidos que pueden ser asimilados con facilidad.

Sí es cierto que los dientes comienzan a desarrollarse durante la vida embrionaria ya que bajo las encías de los bebés están las células que producen el esmalte, el marfil y el cemento de los dientes, que empiezan a salir seis o siete meses después del nacimiento. Pero es a partir de los 6 meses, cuando nuestro aparato digestivo comienza a estar más preparado para ir modificando la alimentación, cuando aparece la dentición primaria. Son los dientes de leche, dientes temporales que empiezan a salir a partir de los 6 meses hasta completarlos todos a los 24 meses.

shutterstock_112352864Tendremos 20 dientes en total (8 incisivos, 4 caninos y 8 molares) y se les llama de leche por el color más blanco de la corona del diente (lo que se ve del diente y que engloba diferentes partes como el esmalte, la dentina, etc…). Esta dentición nos acompañará hasta los 6-7 años de edad, pero aunque sea temporal hay que cuidarla ya que la capa de esmalte es muy fina y por eso la velocidad de progresión de las caries es mayor.

La función de estos primeros dientes es preparar el alimento para su digestión y asimilación en etapas en las que el niño está en máximo crecimiento; sirven de guía de erupción: mantienen el espacio para la dentición permanente; estimulan el crecimiento de los maxilares con la masticación; fonación: los dientes anteriores intervienen en la creación de ciertos sonidos.

A continuación pasamos por una etapa de dentición mixta cuando comienzan a salir los dientes definitivos pero aún conservamos algunos de leche. Una curiosidad es que los dientes que se caen parece que no tienen raíz porque el cuerpo las reabsorbe por la presión que hace el nuevo diente al salir.

Finalmente pasamos a la dentición permanente, son los dientes que servirán toda la vida, inician su erupción desde los 6 años de edad, e irán reemplazando a los dientes de la primera dentición hasta llegar a la edad de adolescente. La dentición permanente consta de 32 dientes y en la edad de 16 a 25 años de edad pueden llegar a salir los terceros molares (llamados “muelas del juicio o cordales”), aunque debido a que cada vez la alimentación es más blanda y no necesitamos masticar tanto, la especie humana está evolucionando de manera natural hacia un maxilar más pequeño donde no caben todas las piezas. Por eso hay personas a las que no les aparece la muela del juicio y cada vez a más gente le falta el último molar. Este proceso se llama agenesia.

Según la forma de la corona y por lo tanto su función, hay cuatro tipos de dientes:

  • Incisivos (8 dientes): dientes anteriores con borde afilado. Su función principal es cortar los alimentos. Poseen una corona cónica y una raíz solamente. Los incisivos superiores son más grandes que los inferiores.
  • Caninos (4 dientes): con forma de cúspide puntiaguda. Son llamados colmillos en los demás animales. Están situados al lado de los incisivos y su función es desgarrar los alimentos.
  • Premolares (8 dientes): poseen dos cúspides puntiagudas. Facilitan la trituración de los alimentos.
  • Molares (12 dientes): cúspides anchas. Tienen la misma función de los premolares. La corona de este tipo de dientes puede tener cuatro o cinco prominencias, al igual que dos, tres o cuatro raíces. Son los más grandes.

El desarrollo dentario es un conjunto de procesos muy complejos en el que no he entrado, pero por lo menos espero haber podido despejar alguna duda. Y dicho esto, cuida tus dientes que no habrá una tercera oportunidad.


Sara G. Blanco

Sara G. Blanco

Bióloga de nacimiento le apasiona la naturaleza, viajar, conocer gente y comer fabada como buena asturiana que es. Especializada en biotecnología y con más de cinco años de experiencia en comunicación corporativa, aporta a Knowi frescura y dinamismo sin perder su visión científica.