El pelo se cae más en otoño e invierno, es una  realidad, no es ni un tópico, ni una leyenda urbana. Además es en estas estaciones cuando pierde brillo y lozanía, por lo tanto la caída del cabello tiene una cierta estacionalidad, según afirman los expertos.

Al parecer este fenómeno guarda relación con el ciclo de nacimiento y crecimiento del pelo. Los cabellos, tardan una media de 3 meses desde que mueren hasta que definitivamente se caen, muchos expertos coinciden en señalar que es a finales de la primavera cuando el pelo tiende a renovarse, es decir en los primeros días del mes de junio, pero no es hasta tres meses después, es decir, hasta septiembre u octubre cuando nos percatamos de esta caída al observar más pelos de lo habitual tanto en el lavabo como en la almohada.

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El cabello se cae más en otoño e invierno, pero es importante no preocuparse demasiado y mantener la calma.

Ante esta realidad inexorable sólo cabe una actitud, la de relajarse y no preocuparse, al finalizar este periodo el pelo volverá a crecer y volveremos a recuperar todo aquello que habíamos perdido, siempre y cuando no se sumen otros factores de índole orgánica, genética o psicológica.

Normalmente perdemos alrededor de 100 pelos diarios, esto que parece una barbaridad no indica otra cosa que la capacidad regenerativa de nuestros folículos pilosos es extraordinaria, constantemente se está produciendo este fenómeno que hace que nuestro cabello luzca según los atributos que nuestro perfil genético nos permite.

De todas formas e independientemente de que estemos en otoño o en otra estación del año, lo esencial siempre es el cuidado de nuestro cabello, es sin duda la mejor forma de prevenir antes que curar.

En cuanto a las medidas de higiene básicas figuran:

El calor que normalmente encontramos en las casas y en los lugares cerrados durante la temporada de otoño e invierno normalmente afectan a la estructura natural del cabello dañando su cutícula que en lugar de verse brillante, se ve apagada. Para ello tal y como recomiendan los expertos nada mejor que utilizar extractos de aceite capilar que previenen el daño y hacen que las cutículas dañadas sean más suaves.

El encrespamiento es uno de los problemas más frecuentes del cabello en invierno, al igual que en el caso anterior, los entornos y ambientes calientes favorecen su aparición. En estos casos es bueno y recomendable utilizar productos acondicionadores antes de utilizar el secador, aplicando además una crema reparadora.

• Así mismo el contacto del pelo con las fibras de sombreros, gorros, capuchas, ropa en general produce la electricidad estática, lo que hace que nuestro cabello adquiera una carga electrostática y sea complicado su manejo. Para evitarlo hay productos capilares que ayudan a prevenir la electricidad estática, mascarillas sin aclarado, aceites capilares o geles fijadores entre otros son un buen ejemplo.

• Los ambientes secos por el frío y el viento pueden producir sequedad en el cabello, de tal forma que el cuero cabelludo produce una menor cantidad de secreción grasa, lo que puede facilitar su descamación y por consiguiente la aparición de caspa. Además un cabello seco origina picor, prurito, debido a la propia sequedad y al rascado que termina provocando irritación del cuero cabelludo. Para evitar en lo posible este fenómeno se hace necesaria la hidratación del cabello utilizando mascarillas y en casos necesarios es bueno utilizar un champú anti-caspa.

• En otoño e invierno, muchas personas utilizan diferentes prendas para la cabeza, gorros, capuchas, sombreros, viseras, boinas, etc… que al contactar con el cabello terminan por aplastarlo, quedando este “chafado” al quitar la prenda de abrigo para la cabeza. Para evitar este efecto, se puede usar un spray de volumen antes de secar el pelo. Es recomendable llevar el spray para ir refrescando el peinado cada vez que te quites la prenda de abrigo para la cabeza que utilices.

• Por último, es recomendable cortar el pelo cada seis semanas y utilizar una mascarilla hidratante una vez a la semana, cubriendo la cabeza con papel de aluminio, aplicándola suavemente durante 20 minutos aproximadamente.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.