País de arrozales, gente sonriente y lleno de contrastes, requiere que no nos precipitemos en nuestro viaje y nos informemos acerca de cómo tenemos que preparar nuestro sistema inmunitario para disfrutar de esta experiencia sin sufrir ningún contratiempo. Vacunas y algunas recomendaciones básicas son necesarias para partir con destino Vietnam.

Hace aproximadamente un año estaba sentada en el sofá de mi casa conectada vía whatssapp con mis amigas Raqui y Cruz….”¿Le has dado a aceptar?” “¿Has comprado?” “Se me ha colgado la páginaaaaaaaaa”…íbamos a comprar los billetes para nuestro primer viaje como mochileras y el destino elegido era Vietnam.  Ilusión nos sobraba y no veíamos el momento de coger ese avión rumbo a  Ho Chi Minh, la de siempre conocida como Saigón.

Preparar la ruta por el país, skype va y skype viene, vamos aquí, vemos esto, dormimos en el barco en Halong, ¿nos pillará el monzón?…fueron meses de preparativos y nervios con el objetivo de que todo saliese tal y como esperábamos.
Y en una de esas conversaciones de Skype surgió la gran pregunta: “Oye…¿y no habrá que vacunarse de algo?”. Acto seguido nos pusimos a buscar en internet y vimos que sí. Dependiendo del foro encontramos diferente información, por ello recomiendo acudir a la página web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSI) donde está toda la información necesaria para tu viaje y, lo más importante, pedir cita previa en el centro de Vacunación internacional más próximo. Aquí te informarán de qué vacunas y antipalúdicos necesitas para tu viaje y con los papeles que te entreguen podrás acudir a tu médico de cabecera y enfermera previa cita a que te vacunen o te entreguen la receta necesaria para comprar el antipalúdico. La web del MSSI os lo explica todo.

Recomiendo mirarlo con antelación ya que para estar protegidos frente a algunas enfermedades debemos de vacunarnos meses antes de exponernos al agente causante de dicha enfermedad. Otra recomendación es que busquéis vuestra cartilla de vacunación donde podréis ver si (y en este caso sólo me referiré a una vacuna en concreto) habéis cumplido con el calendario de vacunación del tétanos. ¿Por qué digo esto? El tétanos es una enfermedad no erradicada y en ciertos países el riesgo de contraer esta enfermedad es mayor, por lo que siguiendo el esquema de vacunación de 3 dosis durante la lactancia, un refuerzo en la infancia, uno en la adolescencia y uno en la edad adulta, a muchos de nosotros debido al Erasmus, al exilio para poder encontrar trabajo o simplemente por nuestro ritmo de vida, esta última dosis no aparece en nuestra cartilla. O mejor aún, nuestra cartilla no aparece (mami…te lo dedico con todo el cariño). No pasa nada por ponernos esta vacuna en caso de que no se tenga certeza de si estamos vacunados o no, así que ante la duda, vacuna al canto. Así que tétanos, hepatitis B y antipalúdico para la fiebre tifoidea son el kit básico para este maravilloso país.

En el centro de vacunación internacional también te darán consejos sobre alimentos, riesgos ambientales, malaria, botiquín de viaje, Jet-lag…por ello es aconsejable saber qué ruta vamos a seguir por el país de destino para que nos puedan aconsejar lo mejor posible.

En lo que respecta al botiquín, seguimos los consejos del centro de vacunación. Consistía en: analgésicos y antiinflamatorios tópicos, antibiótico de amplio espectro, antitérmicos, antidiarreicos (fortasec), fotoprotector solar, pastillas desinfectantes de agua, suero por si hubiese que rehidratarnos y material de cura (algodón, yodo en crema, esparadrapo, tiritas, etc…).

Ya estábamos listas…nos pusimos a hacer la maleta al modo “rollitos-on” (¿Cómo? ¿Qué no sabes lo que es? Es la forma más práctica de meter medio armario en una mochila y sin que se arrugue. Increíble pero cierto) y después de más de 17 horas de viaje desde Madrid llegamos a Vietnam. El caos ordenado de Ho Chi Minh nos dio la bienvenida y comer en uno de sus puestos callejeros fue la primera prueba de fuego para nuestro botiquín de primeros auxilios, pero he de decir que no utilizamos ni una sola de las cosas de nuestro dispensario en los 20 días que duró nuestro viaje. Podemos llamarlo suerte, ya que nos la jugamos varias veces, ya sabéis, el subidón del momento y la típica frases de “No hay ____ a comerse/beberse eso”, pero no nos pasó nada y menos mal, ya que durante el viaje conocimos a compañeros que podrían aportar otra visión al artículo.

Sin embargo nosotras sólo guardamos increíbles recuerdos de sus maravillosos paisajes, de su gente y de su exquisita gastronomía. Desde el sur hasta el norte terminando en Sapa y pasando por Saigón, Hoi An, Hue, Halong Bay, Ninh Binh y Hanoi recomiendo este viaje donde el carácter de los vietnamitas y lo preparado que está el país para visitarlo como mochilero, te hace disfrutar de esta experiencia y, lo más importante, hace que te quedes con ganas de más.