No cabe ninguna duda que los buenos propósitos abundan y que cumplirlos es harto difícil en muchas ocasiones, pero al menos la ilusión de tener un buen proyecto por delante, esa no nos la quita nadie. Y perder peso con el objetivo de estar mejor por dentro y por fuera es uno de esos buenos propósitos que están siempre en mente. Voluntad, fuerza, constancia y a por ello.

De cara a la primavera, una estación estupenda para acometer una vida más saludable en general, un buen propósito es el de abandonar el sedentarismo del invierno y con él todos esos kilos de más que como consecuencia de abandonarnos un pocodurante estos meses de frío e inclemencias, se nos han ido acumulando en donde siempre se acumulan, en la barriga, en la cintura, en los glúteos o en las nalgas; por no hablar de otras zonas del organismo como el cuello con la temida “papada”, el tórax con esos pectorales abultados o la misma cara con unas facciones delatoras de nuestra ganancia de peso.

De todos es conocido que el ejercicio físico junto a una dieta equilibrada son elementos básicos no sólo para recuperar nuestro peso ideal, sino además para llevar una vida más saludable que nuestro organismo agradecerá sin duda. No olvidemos que una pérdida de peso progresiva, adecuada, mediante una dieta monitorizada por un experto, junto a una dosis de ejercicio capaz de liberar ciertas hormonas, como las endorfinas que influyen positivamente en el bienestar psicológico, hacen que nuestro objetivo poco a poco se vea como alcanzable por las recompensas que se generan.

shutterstock_157513868El ejercicio físico practicado de una forma asidua y regular no sólo ayuda a reducir el exceso de peso, sino que además, favorece el depósito de minerales en el hueso, mejorando la densidad ósea, mantiene y refuerza nuestra masa muscular y reduce factores de riesgo relacionados con ciertas enfermedades crónicas como pueden ser la diabetes, las cardiopatías y algunos tipos de cáncer, contribuyendo además a disminuir los niveles de colesterol y reducir la tensión arterial.

Felipe Isidro, responsable del departamento de actividad física de PronoKal Group nos ofrece una serie de recomendaciones para que la falta de tiempo o de motivación no sean un inconveniente a la hora de conseguir nuestro objetivo:

Solicita una evaluación física consistente en un análisis postural, una evaluación antropométrica que incluya medidas y porcentajes de grasa sobre todo de aquellas zonas que son tu objetivo y unos test sencillos de fuerza, resistencia y flexibilidad.

Establece objetivos fáciles y a medio plazo: cada dos meses, no corras, nos plantearemos llegar a unos objetivos que creamos alcanzables pero que a la vez supongan un reto. Lleva un registro de tus progresos.

Cuidado con el sobreentrenamiento: si sentimos un exceso de cansancio aparece la desmotivación. Por lo tanto, el programa de ejercicios debe ser acorde a nuestra forma física y necesidad. Ves poco a poco.

Varía en los entrenamientos: elige actividades variadas que te motiven. Cada actividad produce un efecto diferente según los gustos y preferencias del individuo. Prueba y luego selecciona dos o tres actividades diferentes por semana.

Haz ejercicio en compañía: Entrenar junto a otras personas es un gran recurso para no aburrirse Además se abre la posibilidad de cosechar nuevas amistades, que siempre es muy motivante.

Felipe Isidro explica que “hay muchas actividades de la vida cotidiana que nos pueden ayudar a movernos algo más y a que nuestros objetivos se cumplan antes” como son:

shutterstock_129043178• Desplazarse a pie o en bici para ir al trabajo, a comprar, a hacer recados, etc.

• Subir escaleras en lugar de coger el ascensor o la escalera mecánica.

• Aparcar el coche más lejos de lo habitual.

Bajar del autobús o metro unas paradas antes.

• Compartir los momentos de juego y ocio con los niños/as.

Pasear con nuestros animales domésticos.

• Trabajar el huerto o el jardín, etc.

Limitar siempre el tiempo dedicado a la televisión, al ordenador, a las video-consolas, etc.

“También hemos de tener en cuenta que hay ejercicios que se pueden realizar en casa”, añade: como realizar “empujes” con los brazos (por ejemplo flexiones contra la pared o en el suelo); hacer tracciones con los brazos (cualquier ejercicio que aproxime las escápulas) y realizar “empujes” con las piernas (por ejemplo sentarte y levantarte de una silla o realizar zancadas) son claros ejemplos de ejercicios saludables que tonifican grandes grupos musculares y que puedes realizar en casa.

En cualquier caso y especialmente para aquellos que no están acostumbrados a realizar ejercicio, un consejo es que primero hagan un análisis de necesidades y capacidades mediado por un experto y que sigan sus consejos en todo momento. No hay nada peor que ser autodidacta en esta materia, sobre todo cuando no se sabe y uno es lego, es la mejor forma de sufrir lesiones innecesarias y complicaciones que en algunos casos pueden llegar a ser graves. Este mismo consejo sirve si se quiere combinar dieta y ejercicio, la dieta debe ser aconsejada y controlada por un especialista, nada de tratar de hacer nosotros “de nuestra capa un sayo” ya que nos jugamos nuestra salud.

En definitiva, “la paciencia y la constancia son los mejores compañeros de viaje hacia tu objetivo de tener un cuerpo saludable y, además, atractivo”, concluye el especialista.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.