Durante el año 2013 se produjeron un total de 100.437 sentencias de nulidades, separaciones y divorcios, lo que supuso una tasa de 2,1 por cada 1.000 habitantes. El mayor número de divorcios en 2013 entre cónyuges de diferente sexo tuvo lugar en la franja de edad entre 40 y 49 años en el caso de los hombres, y entre 30 y 39 años en el de las mujeres. Los casos de divorcios y separaciones crecen.

Hay múltiples factores que no son objeto de esta breves líneas, pero sin duda los condicionantes de la vida moderna, la exigente sociedad en la que vivimos y el cambio de valores, son fuente inexcusable de estos procesos que siempre son traumáticos en mayor o menor medida, no sólo para la pareja sino especialmente para los hijos en el caso de haberlos. De hecho, el 42,8% de los matrimonios correspondientes a las sentencias de nulidad, separación o divorcio entre cónyuges de diferente sexo no tienen hijos menores o mayores dependientes.

La traducción de estos procesos de separación y divorcio no surgen de la noche a la mañana, sino que son fruto de un proceso más o menos largo donde la convivencia se va haciendo poco a poco cada vez más compleja, al fin y al cabo ya dicen los expertos en la materia que no hay nada más satisfactorio pero a la vez más difícil que la convivencia.

Llegados a este punto, estas situaciones además de los antecedentes psico-sociales y psico-somáticos que se puedan vivir generan una situación de nerviosismo, estrés evidente, muchas veces contenido y somatizado y alteraciones más avanzadas y traducidas en forma de fenómenos de ansiedad, de angustia y en algunos casos de depresión de índole reactiva, procesos que pueden agudizar otras patologías psíquicas o somáticas que pueda ya de por sí padecer la persona.

El objetivo fundamental de esta herramienta no es ser una mera guía de ayuda o autoayuda, sino una herramienta de alivio emocional fundamentada en las técnicas basadas en la evidencia y que puede servir como complemento idóneo a la consulta que la persona pueda mantener con su especialista.

De los diez acontecimientos críticos que pueden desencadenar un proceso depresivo o de ansiedad, la separación y el divorcio están en el segundo puesto de la lista, detrás del fallecimiento de un ser querido.

Ante estas situaciones, PocketCare, una joven “startup” española especializada en el desarrollo de aplicaciones móviles para ayudar a superar situaciones vitales críticas, ha lanzado al mercado la primera app, PocketCare Separadas, dirigida a mujeres separadas, para gestionar los estados emocionales negativos que pueden crear este tipo de procesos, principalmente la depresión y la ansiedad.

La aplicación ha sido definida al detalle por un equipo de psicólogos, pedagogos, terapeutas y mediadores familiares y aglutina distintas técnicas de apoyo y orientación con el objetivo de paliar una situación más habitual de lo que parece. El objetivo fundamental de esta herramienta no es ser una mera guía de ayuda o autoayuda, sino una herramienta de alivio emocional fundamentada en las técnicas basadas en la evidencia y que puede servir como complemento idóneo a la consulta que la persona pueda mantener con su especialista.

shutterstock_71358583La herramienta dispone de un módulo de consulta de orientación profesional online, integrado por el propio equipo de Pocket Care, a través del cual podrán resolverse, vía texto y a bajo coste, todas las dudas y necesidades que puedan plantearse, tanto de carácter psicológico como jurídico.

Dividida en cuatro bloques fundamentales PocketCare Separadas cuenta además con un listado de profesionales de la salud y del ámbito jurídico con los que poder contactar e interactuar de forma directa a través de ”posts” o telefónicamente. Una herramienta que no sólo cubrirá las necesidades vitales de las mujeres separadas sino que además servirá de plataforma de promoción y contacto para todos aquellos expertos interesados en formar parte de una iniciativa inédita en nuestro país.

La app concentrará igualmente buena parte de sus objetivos en los más débiles de la cadena: los hijos menores. Para ellos y sus madres, la aplicación contempla una serie de herramientas dirigidas a facilitar la comunicación y la comprensión de una situación difícil de asimilar.

Por último, y como novedad importante que empezará a funcionar este mes de marzo, PocketCare Separadas convertirá la comunidad virtual que pueda crearse en la app en una comunidad real, a través del denominado Grupo PACE (Próximo Apoyo Cercano). El objetivo será facilitar el contacto directo entre mujeres en esta misma situación y mediante el criterio de la cercanía. De hecho, próximamente ya estará disponible para la zona noroeste de Madrid. La aplicación cuenta ya con cerca de 900 descargas.

 


PocketCare Separadas para iOS.

PocketCare para Android


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.