La actividad incesante y el agobio que produce la báscula del baño cada mañana, nos induce muchas veces a cometer errores en nuestra alimentación, errores que en algunos casos pueden pasar inadvertidos, pero que en otras pueden acarrear problemas importantes de desregulación metabólica, entre ellos la diabetes tipo dos o diabetes del adulto.

Recientemente en un blog de ciencia leía acerca de una experiencia digna de mencionar protagonizada al parecer por un taxista. Debido a su actividad diaria al tener que salir muy temprano de su casa, en muchas ocasiones sin ingerir ningún alimento, pasaba buena parte de la mañana hasta parar o aprovechar un descanso para tomar algún alimento, zumo, leche, fruta…

Al parecer el taxista solía llegar a su casa a eso de las cinco de la tarde, momento en el que almorzaba y realizaba una ingesta abundante dado el acumulo de horas con escasez de alimento y la consiguiente sensación de hambre. Al parecer ante algunos malestares como mareos y deseos frecuentes de orinar, acudió al médico para enterarse días después que era diabético y que sus hábitos de vida tendrían que cambiar.

“Evitar algún alimento durante el día puede llevar a distintas consecuencias, como disminuir la formación de tejido muscular, falta de algún nutriente que puede ser esencial, enfermedades diversas como pueden ser la diabetes, la desnutrición, la osteoporosis o la misma hipertensión”, explica la doctora María del Socorro Santiago Sánchez, del departamento de Nutrición en el Hospital General de Zona número 30 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“Evitar algún alimento durante el día puede llevar a distintas consecuencias, como disminuir la formación de tejido muscular, falta de algún nutriente que puede ser esencial, enfermedades diversas como pueden ser la diabetes, la desnutrición, la osteoporosis o la misma hipertensión”

La ingestión de nutrientes de una forma equilibrada y con ellos de glucosa (hidratos de carbono), además de proteínas, lípidos esenciales poliinsaturados, oligoelementos, vitaminas y minerales es esencial. Por ejemplo, la glucosa es utilizada por nuestros órganos como fuente principal de energía y las proteínas y lípidos esenciales son clave para la regeneración celular entre otras funciones.

shutterstock_89663515El organismo cuando no encuentra suficiente glucosa utiliza las reservas de este principio que tiene en forma de glucógeno en órganos y músculos fundamentalmente para que aparatos y sistemas sigan funcionando con normalidad. Por otro lado también se produce una absorción mayor de grasa puesto que esta es almacenada en las células (adipocitos) como alternativa a futuras carencias de glucosa y por lo tanto de energía, el organismo, que es sabio, se autoregula, y si detecta carencias, inmediatamente pone en marcha mecanismos de compensación en los que no somos capaces de pensar cuando nos imponemos rutinas alimenticias poco saludables.

El desayuno es el alimento más importante del día, porque es el primer proveedor de energía del cuerpo para que se puedan llevar a cabo las actividades diarias; si éste no se realiza en condiciones adecuadas, se produce una escasez de glucosa en el cerebro y, por ende y aparte de otras posibles consecuencias (mareos, desfallecimientos, inestabilidad, nerviosismo, sensación de malestar e incluso síncope), falta de concentración en las tareas que se efectúan”, asegura la especialista.

Los niveles de glucosa en sangre aumentan tras ingerir alimento, y eso a su vez desencadena la producción de insulina, que ayuda a las células a tomar la glucosa necesaria y convertirla en energía vital para desarrollar sus funciones. Sin embargo, cuando no hay alimento, los niveles de insulina y de glucosa se alteran, por lo que si dejar de comer es una mala decisión para el metabolismo celular aún lo es peor si cabe en quienes conviven con su diabetes, que han de ser especialmente cuidadosos y rigurosos con su dieta.

La doctora Santiago Sánchez agrega que dejar de comer no ayuda a bajar de peso sino que por el contrario y paradójicamente, puede llegar a provocar aumento del mismo por el efecto ya comentado sobre el acumulo de las grasas que ingerimos

Por actividades laborales hay quien deja de comer por lapsos prolongados de tiempo, como el caso del taxista, pero también hay personas que lo hacen pensando en que esa es la mejor manera de bajar peso, craso error, lamentablemente esa es una práctica común entre adultos de entre 20 y 40 años de edad, según un estudio realizado por el propio IMSS.
La doctora Santiago Sánchez agrega que dejar de comer no ayuda a bajar de peso sino que por el contrario y paradójicamente, puede llegar a provocar aumento del mismo por el efecto ya comentado sobre el acumulo de las grasas que ingerimos (lípidos).

Las personas que deseen disminuir su peso deben acudir a un especialista en Nutrición para obtener la orientación adecuada, a fin de llevar un estilo de vida saludable y así lograr su peso ideal.

La experta subrayó que comer diariamente siete raciones de verduras, cinco de frutas, tres de proteínas y pocas cantidades de grasas ayudará al organismo a realizar sus funciones, tener buena digestión y lograr un estilo de vida saludable.

Practicar algún deporte por lo menos 30 minutos al día, así como beber por lo menos un litro y medio de agua, permitirá mejorar la condición física, elasticidad y llegar al peso ideal en menor tiempo sin arriesgar la salud, concluyó la nutrióloga.

Es claro que la clave para lograr el objetivo de bajar de peso no está en dejar de comer, sino en saberlo hacer para no provocar trastornos en la nutrición, hambre ni mal humor. El objetivo es educarse a sí mismo para aprender a seguir una alimentación equilibrada, que se adecue al estilo de vida y gustos gastronómicos de cada cual.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.