El calabacín es una de las hortalizas que más nos pueden ayudar a controlar la ingesta de calorías ya que es en un 95% agua y fibra. Los más sabrosos se recogen entre julio y septiembre.

Además de estar delicioso en cualquiera de sus versiones, el calabacín es la hortaliza perfecta para perder peso. Cien gramos de esta hortaliza aportan poco más de 15 calorías, además de que sus antioxidantes ayudan a estimular el metabolismo graso al reducir la concentración en sangre de colesterol malo (LDL) y aumentar la síntesis del bueno (HDL).

Leer más

También contiene una gran cantidad de betacarotenos que previenen la aparición del cáncer, protegen las mucosas digestivas, el sistema inmune y también el cardiovascular. Además los betacarotenos son estupendos para ayudarnos a cuidar nuestra piel y ayudan a limpiar granitos y manchas simplemente aplicando calabacín machacado sobre la piel.

El calabacín posee una gran cantidad de minerales y vitaminas, convirtiéndose en una hortaliza muy saludable que los expertos recomiendan consumir cocida y con su piel, o incluso cruda. Entre las vitaminas que contiene, nos encontramos con vitamina A, C y E, que sirven para retrasar el envejecimiento celular y previenen la aparición de afecciones oxidativas como el párkinson, el alzheimer o enfermedades cardiovasculares.

Te puede interesar: Alimentos contra la retención de líquidos


Te puede interesar: Cómo evitar una mala digestión y sus molestias

También contiene ácido fólico, protegiendo contra la anemia y todo tipo de trastornos gastrointestinales. Además es muy recomendable consumirlo durante el embarazo precisamente por la gran cantidad de ácido fólico que contiene.

El calabacín es también una fuente importante de fósforo, que ayuda a mantener adecuadamente las funciones cerebrales, magnesio, que nos ayuda a regular las funciones de contracción y relajación de la musculatura corporal y de potasio, un excelente diurético que nos ayuda a regular la hipertensión arterial y a evitar afecciones renales.

Además de consumirlo cocido, el calabacín es muy versátil y podemos incorporarlo a nuestra cocina en diferentes modos: con un revuelto de verduras, en un pisto o una menestra, calabacín relleno, crema de calabacín y un largo etc.

Ocultar


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.