El dolor es una experiencia totalmente subjetiva, y por eso es muy complicado saber cómo de intenso puede ser un dolor a no ser que estemos en la piel del otro. Desde la Unidad de Dolor de HM Hospitales nos explican por qué es tan complicado tratarlo.

“El término dolor se usa para describir un rango muy amplio de sensaciones, desde la molestia de un pinchazo, golpe o pequeña quemadura hasta las sensaciones anormales de síndromes complejos, por ejemplo, el llamado dolor del miembro fantasma”, señala el Dr. Juan Pérez Cajaraville, director de la Unidad de Dolor de HM Hospitales.

Desde la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, se define el mismo como “una experiencia desagradable, sensorial y emotiva, asociada con un daño que sufre el organismo”. Por tanto el dolor puede ser el síntoma de una enfermedad o un enfermedad en sí misma. Es decir, señala el especialista, “si es un síntoma, constituye una señal de alarma fisiológica útil. Si hablamos de la segunda idea, hablamos de dolor crónico, que no tiene finalidad y puede consstituir un punto de partida para otra patología orgánica o psicológica”. Este último constituye en sí mismo una enfermedad y tiene un enorme impacto psico-orgánico, señala Pérez Cajaraville.

La subjetividad del dolor es tal que cuantificarlo resulta muy complejo. “Hoy en día no disonemos de ninguna prueba o forma objetiva que no s permita valorar la intesnidad de dolor en nuestros pacientes, por ello, debemos tratarlos según lo que ellos sientan y no sobre lo que nos parezca”, señala el experto.

La Unidad del Dolor

Los pacientes que llegan a esta unidad, explica Pérez Cajaraville, “la medición debe realizarse siguiendo un procedimiento dinámico, que comiena con una buena historia clínica, la exploración del paciente y la evaluación de pruebas complementarias para poder llegar, siempre que sea posible, a un diagnóstico”.

En este centro se emplean instrumentos que han sido diseñados “específicamente” para valorar el dolor partiendo, por ejemplo, de la observación conductual y fisiológica”. Sin embargo, existe unanimidad al consierar que lo que dice el paciente es la fuente de mayor validez y fiabilidad cuando hablamos de dolor, señala el especialista.

 


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.