La microbiota intestinal o flora bacteriana juega un papel muy importante en la salud tanto de pequeños, adultos y mayores. Sin embargo, un tercio de los españoles no sabe qué es la microbiota y qué papel juega, según un reciente estudio realizado por Danone Nutricia Early Life Nutrition entre padres y madres de nuestro país.

Con el objetivo de dar visibilidad al papel que desempeña la flora bacteriana en la salud humana, el 27 de junio de 2018 se celebra el primer Día Mundial del Microbioma, que trata de fomentar un debate público sobre su importancia capital para la salud humana. Ahora bien, ¿cuál es la principal diferencia entre la microbiota y el microbioma?

Los expertos definen la microbiota como el conjunto de microorganismos que viven de manera normal en las distintas partes de nuestro cuerpo, especialmente en nuestro intestino delgado. De hecho, se calcula que tenemos más bacterias que células en nuestro organismo. El microbioma, por su parte, es el conjunto de genes de las bacterias que conforman la microbiota y cuyo código genético está estrechamente relacionado con nuestra salud. Por esa razón se celebra por primera vez, el Día Mundial del Microbioma, impulsado por APC Microbiome Ireland, de la Universidad de Cork, Irlanda.

 “Entrenar la microbiota de los más pequeños a través de su alimentación resulta especialmente importante durante los primeros años de vida, debido a su estrecha relación con el desarrollo del sistema inmune”, comenta Mónica Rodríguez Sangrador, Science Manager de Danone Nutricia Early Life Nutrition. “De hecho, la alimentación del bebé durante los primeros 1000 días de vida, incluidos los 9 meses de gestación, determinan de forma importante la salud futura del bebé”, añade Mónica Rodríguez Sangrador.

 A pesar de que el 34% de los españoles desconoce qué es la microbiota, al ser informados sobre el tema, el 74% de los mismos afirma creer que la flora intestinal está relacionada con el desarrollo del sistema inmune, especialmente en el caso de los bebés.  Así lo demuestran los últimos estudios recogidos en el mismo sondeo.

Microbiota Intestinal

La microbiota intestinal contiene, se estima, más de 100 billones de microorganismos entre los que se incluyen más de 1.000 especies diferentes de bacterias. Se calcula que la microbiota intestinal puede pesar hasta 2 kg. Es importante tener en cuenta que sólo un tercio de la microbiota intestinal es común en la mayoría de las personas, mientras que los otros dos tercios son diferentes en cada individuo. Una flora intestinal equilibrada es fundamental para una salud óptima, mientras que si se producen desequilibrios en la flora intestinal pueden originarse enfermedades, problemas o intolerancias. En lo últimos años se está investigando mucho el papel que tiene la flora intestinal y la microbiota en el desarrollo de enfermedades como la celiaquía.

microbiota intestinal

El diario La Vanguardia se ha hecho eco recientemente de una nueva investigación llevada a cabo por investigadores del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS), en Barcelona, y de la Universidad de Calgary, en Canadá, que han descubierto un mecanismo por el que la microbiota intestinal regula la respuesta inmunitaria del organismo en enfermedades autoinmunes. Este mecanismo, afirman los investigadores, abre la vía a desarrollar nuevos tratamientos terapéuticos para enfermedades como la colitis ulcerosa o el Crohn.

“El desequilibrio de la microbiota intestinal está relacionado con problemas autoinmunes como Chron, celiaquía, colitis ulcerosa, etc”

En un estudio con ratones y publicado en la presitigosa Cell, los científicos han hallado que, cuando algunas células de defensa se equivocan y comienzan a atacar a otras células en el intestino provocando inflamación y enfermedades como colitis o Crohn, determinadas bacterias de la microbiota son capaces de “reclamar” a un tipo de glóbulos blancos, los linfocitos T, para que acudan al intestino, aplaquen la rebelión y supriman la colitis en los roedores.

Así la investigación ha hallado que, cuando algunos glóbulos blancos comienzan a atacar las células del intestino, tal y como ocurre en la celiaquía, dando lugar a la inflamación, una proteína de una especie de bacterias muy común en el intestino de los ratones y también de los humanos, llamada Bacteroides, penetra en la barrera intestinal y “llama” a los linfocitos CD8, otro tipo de células de defensa., que son capaces de reconocer estas proteínas. Al detectarlas, se dirigen al intestino y allí frenan la inflamación, apuntan desde La Vanguardia.

Los estudios e investigaciones que tienen por objeto estudiar la microbiota intestinal son fundamentales para el mundo de la celiaquía ya que desde hace años se sabe que las alteraciones o desequilibrios en la microbiota intestinal aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes diferentes, entre ellas, la celiaquía.