El conocido como jetlag corresponde a un síndrome que compendía una serie de síntomas que generan incomodidad y malestar en aquellas personas que en mayor o menor medida lo sufren. A lo mejor con ese anglicismo no identificamos bien que estamos hablando de las sensaciones que tenemos cuando viajamos a países alejados de nuestros husos horarios. Este compendio sintomático también se denomina síndrome de los husos horarios o disritmia circadiana.

El jetlag se produce tanto cuando viajamos hacia el este, es decir hacia oriente, como cuando lo hacemos hacia el oeste, teniendo en cuenta que su intensidad será mayor cuantos más husos horarios franqueemos, es decir cuanto mayor sea la diferencia horario respecto de nuestro país.

En cualquier caso se asegura que el jetlag es más intenso cuando se viaja hacia el este que hacia el oeste. También es verdad que existe un componente personal, es decir, que hay individuos que padecen con mayor o menor intensidad los síntomas, podría haber una cierta predisposición individual según apuntan los expertos.

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Otro aspecto a tener en cuenta para comprender por qué se produce el jetlag es saber que todos disponemos de un “reloj biológico” que es el que mide nuestro ciclo circadiano y está dispuesto a modular nuestra actividad en base a ciclos de 24 horas y 11 minutos, teniendo además en cuenta que los ritmos de luz y oscuridad, así como otros factores endógenos y exógenos pueden alterarlo. Especialistas en la materia afirman que hacen falta desfases horarios de entre 2 y 4 horas para que se noten sus efectos.

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jetlag

Hacen falta entre 2 y 4 horas de desfase horario para que aparezca el jetlag.

La sintomatología del jetlag es muy conocida, se caracteriza por somnolencia y ciclos de sueño cortos con despertares precoces e imposibilidad de conciliar el sueño a horas intempestivas.

Esta situación genera alteraciones en nuestra psique y en nuestro organismo que van desde irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, mareos, cierta inestabilidad, dolor de cabeza, dificultad de concentrarse, pérdida de memoria, confusión a la hora de tomar decisiones o incluso al hablar. El síndrome puede afectar a nuestro aparato digestivo con sensación de nauseas, vómitos e incluso diarrea; esto por no hablar de otros síntomas cardiovasculares que pueden aparecer en personas predispuestas.

El diagnóstico es sencillo, simplemente los antecedentes relacionados con el viaje y la presencia de los síntomas más característicos no marcarán la confirmación de nuestra sospecha.

Ante una situación, incómoda y desagradable como esta solo cabe prevenir la aparición del molesto jetlag.

Algunas recomendaciones para prevenir el jetlag son:


  • Antes del viaje, descansar con normalidad
    y realizar una dieta equilibrada y saludable, si además se acompaña de ejercicio mejor que mejor.

  • Durante el viaje evitar ingerir bebidas alcohólicas
    y otras que contengan cafeína o sustancias estimulantes. Ingerir agua que evite la deshidratación.

  • También durante el viaje realizar algún tipo de ejercicio que nos ayude a mantener el tono muscular y ya de paso prevengan el conocido como síndrome de la clase turista y que tratamos recientemente en otro artículo.

  • Ajustar o tratar de adaptar el sueño al huso horario de nuestro destino.
    No es conveniente el uso de medicamentos como benzodiacepinas o antihistamínicos que aprovechan su efecto secundario que es la somnolencia. Lo mejor es tratar de relajarse y procurar un descanso natural. En cualquier caso y ante la duda consultar con el médico y seguir como siempre sus indicaciones. Nunca automedicarnos.

  • Una vez llegados al destino adaptarse a la hora local aunque al principio cueste, por ello es bueno exponerse a la luz del día que estimula la glándula pineal y no tratar de hacer lo contrario, es decir, obscurecer la habitación y tratar de dormir a deshora respecto al huso horario local.

  • Evitar en destino cualquier tipo de sustancia estimulante como puede ser la cafeína y llevar un género de vida saludable

  • Al regresar, la adaptación suele ser más sencilla,
    especialmente si el viaje ha sido breve.

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Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.