Muchas veces no somos conscientes de la importancia que tiene la hora y el momento en el que vayamos a conducir, pero además hemos de ser conscientes de qué perfil tenemos en cuanto a nuestros ritmos de vigilia y sueño, no todos somos iguales y mantenemos unos ritmos biológicos, circadianos, que hacen que seamos más noctámbulos o más madrugadores. Por ello vamos a intentar dar respuesta a la pregunta ¿Qué hora es la mejor para conducir?

Si alguien nos pregunta: qué hora es la mejor para conducir para ti, probablemente no tendríamos respuesta o diríamos que ninguna en concreto. Lo cierto es que no hay una hora que sea mejor o peor de forma universal, pero cada persona sí tiene un periodo del día en el que está más “preparado” para coger el volante.

En este sentido, investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han demostrado que el cronotipo de las personas es muy importante a la hora de saber qué hora es la mejor para conducir (es decir, el hecho de que existan personas “matutinas” o “vespertinas”, dependiendo del momento del día en que sus funciones fisiológicas están más activas), influye notablemente en su capacidad para conducir, este aspecto es fundamental ya que puede ser determinante a la hora de concretar el grado de atención y rapidez de reacción ante una eventualidad imprevista que posee un individuo .

Al parecer los individuos catalogados como “vespertinos” conducen mucho peor (muestran peor atención) cuando lo hacen a su “hora mala” (es decir, por la mañana temprano) en comparación con cuando conducen a su hora óptima (en horario de tarde). Sin embargo, durante este experimento las personas clasificadas como “matutinas” condujeron de una manera más estable que los vespertinos, y lo hicieron relativamente bien tanto en horario de mañana como de tarde.

Qué hora es la mejor para conducir

El tipo de persona que seamos (matutinos o vespertinos) es clave para saber qué hora es la mejor para conducir.

Los ritmos circadianos (del latín circa, ‘alrededor de’, y dies, ‘día’) son oscilaciones de las variables biológicas que se producen en intervalos regulares de tiempo, como el sueño y la vigilia. “En virtud de ellos, los científicos utilizamos un símil relacionado con las aves: solemos comparar con las alondras a las personas “matutinas”, y con los búhos a los “vespertinos”, explica Ángel Correa Torres, autor principal de este trabajo.

Para su investigación, los científicos de la UGR aplicaron un cuestionario a los participantes, para averiguar aspectos como a qué horas del día tienen mayor energía o sus hábitos de sueño, y emplearon un simulador de conducción. Así, a los matutinos y a los vespertinos les hicieron conducir a las 8 de la mañana y a las 8 de la tarde. Después compararon cómo condujeron ambos grupos a su respectiva hora óptima u “hora mala” del día.

A la luz de sus resultados, los investigadores ponen de manifiesto la utilidad e importancia de que las empresas realicen este tipo de pruebas a sus trabajadores para averiguar a qué perfil pertenecen, si son “matutinos o vespertinos”, y adaptar en función de esto los horarios de trabajo de sus trabajadores.

“Hay profesiones que implican la realización de actividades que requieren un buen mantenimiento de la atención, como es el caso de los pilotos de avión, controladores aéreos o de centrales nucleares, los médicos que realizan operaciones quirúrgicas o los transportistas”, apunta el especialista.

“Una misma hora del día puede ser buena o mala para realizar estas actividades en función del tipo de cronotipo que tengamos, aunque hay horas que son malas para todo el mundo, como la hora de la siesta o el intervalo de 3 a 5 de la madrugada”, advierte el experto.

Los investigadores de la UGR advierten de que conducir cuando se llevan más de 18 horas sin dormir (es decir, hacerlo por ejemplo, a las 2 de la mañana si nos hemos despertado a las 8, algo bastante habitual) “conlleva el mismo riesgo que conducir con el límite máximo de alcohol permitido en sangre, ya que nuestros niveles de alerta descienden considerablemente”.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.