Las Flores de Bach son un conjunto de 38 esencias naturales que se utilizan para tratar problemas de carácter emocional y psicológico como pueden ser la ansiedad, los miedos, las obsesiones, el estrés e incluso la depresión. Esta teoría fue recogida por el médico y homeópata Edward Bach a principios del siglo XX y pertenece al campo de la medicina natural.

Bach desarrolló toda una teoría en torno a sus 38 flores que señalaba el origen de las enfermedades físicas en los problemas emocionales. Según el doctor y homeópata, toda enfermedad física tiene un origen emocional y es precisamente cuando los problemas emocionales se mantienen durante un largo período de tiempo cuando se puede desarrollar una enfermedad física. Una teoría que también defienden actuales psiquiatras cuando explican que los problemas psicológicos pueden ser el caldo de cultivo de enfermedades físicas.

Las Flores de Bach son por tanto remedios naturales, no medicamentos, que sirven especialmente para tratar nuestras emociones y están especialmente recomendadas para las personas que padecen ansiedad. La ansiedad, en sus estadios iniciales no es más que un estado de alerta ante posibles amenazas, pero a medida que se desata puede afectar a todas las parcelas de la vida de la persona que la sufre disminuyendo su calidad de vida y su salud tanto física como emocional.

De los 38 tipos de Flores de Bach cada una tiene un uso particular, por eso es importante acudir a un especialista a la hora de comenzar un tratamiento. Hay flores como la Aspen que ayuda con los miedos desconocidos, la White Chestnut para los pensamientos obsesivos, la esencia de Mimilus para las fobias,  o Rock Rose para los ataques de pánico. También es posible mezclar un par de esencias diferentes para obtener mejores resultados, pero por eso siempre es mejor recurrir a un especialista en la materia. Y siempre, ante un problema psicológico, lo primero es acudir al psicólogo para obtener un diagnóstico y a partir de ahí comenzar una terapia.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.