Los primeros días del verano y de las vacaciones especialmente nos exponemos a los rayos solares de forma más prolongada y nuestra piel aún no está preparada para ello. Aún tomando precauciones nos podemos despistar y las incomodas quemaduras solares son más frecuentes en estos días por ellos os dejamos unos consejos para aliviarlas y pasar de la mejor manera posible este “mal trago”.

Una vez nos hemos quemado lo primero que debemos hacer es hidratar y refrescar mucho las zonas quemadas, una buena forma de conseguirlo es meter el aftersun o crema hidratante unos minutos a la nevera antes de aplicárnoslo sobre la piel.

shutterstock_200110163El aloe vera es muy bueno para tratar estas quemaduras ya que llega a las capas más profundas de la piel y consigue ambos efectos que estamos buscando tanto el hidratante como relajante, es importante saber que cuanto más puro sea, el efecto será más elevado. La forma de conseguirlo más puro es extraer el gel directamente de la hoja y aplicarlo sobre la piel.

Leche y yogurt, aunque suene raro empapar leche en una gasa y ponerla sobre la piel quemada durante media hora alivia, es recomendable repetir este proceso cada 2 o 4 horas. En cuanto al yogurt también es beneficioso, debemos aplicarlo sobre las zonas quemadas y  posteriormente ducharnos con agua fría, una vez salgamos de la ducha debemos secarnos con la toalla a base de pequeños golpecitos ya que la piel quemada es muy sensible.

Aplicar vinagre blanco sobre la piel puede aliviar el dolor que producen las dichosas quemaduras, hay que aplicarlo cada hora y un total de 5 veces máximo al día. Si vemos que no se reduce el dolor podemos tomar un analgésico para aliviarlo.

La utilización de cremas antiinflamatorias también es recomendable, estas cremas deben utilizarse con precaución y bajo criterio médico, ya que la piel inflamada por quemadura absorve mucho más que la normal y puede llegar a haber efectos secundarios.

Al darnos una ducha, la temperatura del agua debe ser inferior a la temperatura ambiente para sentir esa sensación de frescor, la presión del agua debe ser baja ya que puede llegar a dolernos al tener la piel tan sensible. En caso de que nos hayan salido ampollas es recomendable darse un baño en lugar de una ducha ya que la dicha presión de la ducha puede hacer que algunas ampollas revienten.

Al quemarnos nos deshidratamos por ello es recomendable beber gran cantidad de agua para hidratar nuestro organismo.

Una vez nos hemos quemado se debe evitar cualquier exposición solar de las zonas afectadas. Mantenerse en la sombra o llevar ropa que cubra las quemaduras es lo más recomendable, en caso de que no podamos evitar la exposición debemos “untarnos” en crema protectora de SPF 45+ para evitar aumentar los daños.

Llevar ropa holgada para evitar rozaduras con la piel, las prendas es mejor que sean de algodón, ya que, es un material que permite que nuestra piel “respire”.

En caso de que por las quemaduras aparezcan ampollas, debéis saber que no hay reventarlas ya que podemos hacerlo de forma prematura y puede ser dolorso, y en caso de que alguna ampolla deba ser drenada hay que hacerlo higiénicamente. Esterilizando una aguja con alcohol y agua una vez esterilizada hay que perforar la ampolla, una vez drenado todo el fluido hay que secar la zona con una gasa. Antes de tocar las ampollas debe lavar tus manos con agua y jabón para evitar infecciones.

Si padecemos algunos de los siguientes síntomas debemos consultar a un médico el tratamiento más adecuado:

  • Mareos
  • Respiración y puso acelerados
  • Tienes mucha sed, no has orinado, o tienes los ojos hundidos
  • Piel pálida, húmeda y fría
  • Nauseas, fiebre, escalofríos, o salpullido
  • Te arden los ojos y tienes sensibilidad a la luz
  • Ampollas severas y dolorosas

Esto son solo consejos para aliviar las molestias y dolores de las quemaduras solares, pero lo más importante y que debemos tener siempre en cuenta es utilizar protección solar adecuada a nuestro tipo de piel antes de exponernos al sol.