El día de los reyes magos es el día de los más pequeños, bueno de todos, pero es innegable que la ilusión de los peques en que aparezcan los reyes magos cargados de regalos es insuperable. Qué bonito es ver sus caras ese día en las que se refleja la alegría desbordante, la incredulidad, la ilusión y la pasión por tantos presentes rodeando a los zapatos puestos por la noche para tal fin.

Desde Knowi desde luego que reconocemos esta festividad como muy saludable, puesto que no hay nada comparable como la sensación interna de haber hecho feliz a un peque. Ellos lo merecen todo y nosotros hemos de hacer lo posible y a veces lo imposible por tratar de complacerles, esperan mucho de los reyes magos y hay que estar a la altura.

También es verdad que en base a ese sentimiento de parecernos que nada es suficiente, al final, terminamos comprando infinidad de juguetes, artilugios mecánicos, ropa, complementos, etc… que hace que el momento de abrir los regalos de los reyes magos sea como un auténtico bazar al pie del árbol de Navidad. Venga a abrir cajas y romper envoltorios, un momento en el que se mezcla todas las sensaciones descritas, otras más por supuesto, y por si fuera poco la sensación de que con tanto y con tantas cosas a las que prestarles atención al final no saben bien por cual empezar ni a cuál de todas dedicarle su empeño.

La tradición viene de antiguo y parece ser, según un documental emitido por televisión, que estas tres figuras bíblicas conocidas como Melchor, Gaspar y Baltasar no eran tanto reyes como eruditos en las ciencias de la astronomía y la astrología. Es decir al parecer fueron grandes expertos en estas materias que por aquel entonces ambas eran estudiadas al unísono.

reyes magos

El día de los reyes magos es una de las tradiciones más arraigadas en España.

Estos eruditos provenientes de Babilonia, aunque otros dicen que de Persia o de Tartessos (al sur de España), al parecer vieron efectivamente una “estrella” de enorme luz que realizó una serie de movimientos extraordinarios en la época. Hoy los especialistas en astronomía parecen coincidir en que no fue tanto una estrella como un planeta, el planeta Júpiter, el planeta rey, en una serie de “conjunciones” bien fueran con otro planeta, Saturno, o con nuestro satélite que es la luna, en las constelaciones de Piscis o de Aries relacionados por unos y otros con Judea. También algunos apuntan a que lo que vieron fue una supernova (explosión de una estrella) que al parecer también ocurrió por aquellas fechas.

Las últimas explicaciones de los expertos, que aparecen en la web del Instituto de Astrofísica de Canarias por Mark Kidger argumentan que “lo más probable es que la suma de acontecimientos astronómicos (la triple alineación de los planetas en el 7 a. C., en la constelación de Piscis, más el probable cálculo del ocultamiento de Júpiter tras la Luna, cerca del Sol) hayan alertado a los Reyes Magos sobre la gestación de un acontecimiento importante en Judea, pasando a ser la Nova la señal definitiva del nacimiento de un gran rey según sus interpretaciones”.

Este hecho pudo ser el que vieran nuestros queridos Reyes Magos y ellos como expertos y grandes conocedores de lo que podía significar al situar el fenómeno en las constelaciones que representaban a Judea, fue lo que les impulsó a ponerse en camino terminando su periplo en Belén de Judá.

De la entrega de sus presentes a quien las profecías definieron como rey de los judíos, probablemente viene la tradición de entrega de regalos a nuestros seres queridos como muestra de afecto y de entrega hacia ellos. El día 6 de enero es festivo en España, México, Puerto Rico, República Dominicana, Paraguay Uruguay, Colombia y Venezuela.

Un buen consejo de cara a este día es el de la prudencia y la mesura a la hora de comprar, tratemos de buscar calidad antes que cantidad, no nos dejemos arrollar por el consumismo exacerbado, pensemos en la persona, en lo que más ilusión le haría y midamos nuestras posibilidades adaptándolas a la realidad. No por mucho regalar vamos a ser mejores o considerados más y mejor, el afecto, la entrega y el cariño a lo largo de todo el año sin duda son el mejor de los regalos. Después si a ello queremos asociarle un presente o varios bien está, pero seamos consecuentes con lo que puede ser razonable en cada caso.