… A soñar se ha dicho, allá que voy! Y es que los yogures nos enseñan mucho en el arte del darse cuenta de la importancia de las fechas. A veces he sabido que ya tocaba mi cumple al ver la fecha en el yogur (¡por favor, cómo vuela el tiempo!).

 

¿Qué puedes hacer? Por ejemplo, enumera 10 sueños que estén presentes en tu vida y no hayas podido aún disfrutar. Y ahora, de ese listado es vital que los priorices y les pongas fecha de caducidad: a corto, medio y largo plazo, es decir, más o menos, de 0-3 meses, de 3-6 meses y más de 6 meses respectivamente.

No es muy sano comerse de una vez todo lo que hay en la nevera. Pasa igual con los sueños, no todos se pueden alcanzar a la vez, ni en la misma semana, incluso en el mismo día, si no podríamos provocarnos una indigestión mental, más conocida más como “colapso”, “bloqueo” o “estrés”.

¿Será que la vida me brinda otra posibilidad de observar qué está fallando y qué hace que cada semana acabe tirando yogures a la basura, sin haberlos degustado?

A veces estas preguntas ayudarían a conseguir más instantes para degustar y disfrutar aquello que realizo. Y a veces puede que incluso planificando, incluso todo esto no baste. ¡Te entiendo tanto! Entonces, vamos a darle otra vuelta, ¿será que la vida me brinda otra posibilidad de observar qué está fallando y qué hace que cada semana acabe tirando yogures a la basura, sin haberlos degustado? Este “tirar por la borda” lo más ansiado desgasta la motivación, hace que nos cueste ganar energía y confianza en el lema “sí se puede”. En la medida que deseemos, pero se puede. Creo que justo aquí la clave está en querer y tener tiempo para ello. Concreto más: Muchos ya sabemos cómo ser más felices. Tenemos en Internet información por escrito, experimentos, vídeos, portales, webs, blogs, donde nos cuentan mucho de ello al hilo de la Psicología Positiva, el coaching y demás.

shutterstock_96991523Reflexionando este verano, sentía que muchos objetivos se nos escapan no por falta de información o habilidades, sino por no estar conectados con nuestra propia motivación, por ese querer conseguirlo y explotar al máximo nuestro valor de la perseverancia. Dentro de esta época de la inmediatez donde con un CLICK a veces ya está TODO OK, no conseguir algo a la primera es un reto que conlleva mucha energía y recordemos que la energía proviene de la EMOCIÓN, que es energía en movimiento. Nos falta movimiento, acción, nos falta motivación y sobre todo, DETERMINACIÓN.

Cuando estos ingredientes se alinean, hay muchas más posibilidades de comerte el yogurt, así acabes a la una de la mañana degustando tan delicioso postre…. ¡pero qué bien sienta saborear un logro!

Para mí, la determinación surge cuando estoy realmente conectada con querer conseguir algo, con ser mi propia voz y acallar el resto de estímulos que ahí fuera nunca paran y están siempre a la espera de nuestra mirada.

Qué importante es DESCONECTAR para CONECTAR. Aislarse para encontrarse. Desaprender para aprender.
En realidad, encontrar un tiempo para dar brillo a nuestra luz, voz a nuestros deseos y hacer un surco para que a poquito vayamos CONSIGUIENDO.

Cada día consiguiendo un poquito más y VALORANDO ESE LOGRO con Alegría y un estupendo Premio (léase la palabra PREMIO como algo que nos alegra, desde una simple canción que me encanta hasta un tiempo para pasear en mi parque favorito). Y sabemos que funciona alimentar la motivación con estos cachitos de placer, estos CachiPremios: Cultivar el arte de CELEBRAR lo pequeño y premiarse el logro.

Aumentaremos así la motivación de logro personal y cambiaremos el chip de sólo celebrar al final, en lugar de a cada paso. Ya no se tratará de hacer en un día todo el sueño, sino en construirlo y saborear cada cachito, como esos cachitos que están incluidos en los yogures, que nos encantan y ¡sorprenden! Y ahora, entre tú y yo, ¿qué cachito te comiste hoy?

Desde estas líneas te animamos a que puedas dedicar cada día un tiempo y esfuerzo a tu sueño. Que vaya sumando todo y puedas lograr ese silencio y esa conexión para forjar tu sueño. No abandonarlo, ni cargarlo sin mirar siquiera de qué se trata, ni dejarlo todo a un lado, sino llevarlo al lado.

Ir cerrando capítulos cada día, para abrir la puerta a la esperanza de llegar antes de la fecha de caducidad (porque cuánto ayuda ponerse “fechas límite”, las llamadas deadline, sin ellas ¿cuántos proyectos se hubieran quedado por el camino?).

Por eso ¿te atreves a convertir tus sueños en deliciosos yogures? Genial, entonces, a partir de ahora, elabora antes de comenzar la semana tu lista de la compra:
-¿A qué le vas a decir NO para conseguir más tiempo para tu sueño?
-¿A qué le vas a decir SÍ para tener más energía y comerte el yogur? ¡Adelante y buen provecho!