El que mueve las piernas, mueve el corazón. Este es un eslogan que todos hemos escuchado una infinidad de veces. Pero el deporte y el ejercicio son buenos, siempre y cuando los practiquemos correctamente y hay que empezar por un reconocimiento médico.

No cabe ninguna duda que el hacer ejercicio en las condiciones adecuadas es sano y recomendable. Todos los expertos en materia de salud lo recomiendan, pero no debemos olvidar que debe hacerse con las debidas precauciones y con la moderación necesaria.

No todos tenemos las condiciones ni las cualidades físicas uniformes, cada cual tiene un perfil distinto y diferencial y por lo tanto no todos los deportes son recomendables para todos y para todas las edades. Hay deportes y ejercicios más aeróbicos y otros más anaeróbicos, de arrancada, que precisan para su práctica de unas características físicas y orgánicas determinadas para evitar que su práctica nos pueda aportar más de un susto más o menos grave.

Por ello, antes de iniciarnos un deporte e incluso antes de practicarlo tras una época de estar en el “dique seco” hemos de ponernos en manos de nuestro médico o del especialista en medicina deportiva que de entrada nos evalúe constitucionalmente y nos haga un reconocimiento médico adecuado de tal forma que se puedan determinar de uniforme previsible nuestra reacción ante el esfuerzo que estamos determinados a realizar.

reconocimiento médico

No olvides pasar un reconocimiento médico antes de empezar a hacer deporte, especialmente si la temporada de inactividad deportiva ha sido larga.

El reconocimiento médico debe constar de una historia clínica enfocada a conocer antecedentes familiares y personales, exploración cardiorepiratoria, una evaluación de nuestra constitución osteomuscular, una revisión de constantes habituales, saturación de oxígeno, tensión arterial, colesterol, glucemia, una prueba de esfuerzo y un electrocardiograma. Es muy importante para conocer en qué estado nos encontramos antes de afrontar una situación de esfuerzo determinado. Esta precaución necesaria nos evitará sustos y molestias que de otra forma pueden aparecer.

Otra medida muy importante, además del reconocimiento médico, es ponernos en manos de un experto, de un preparador físico que nos muestre cómo debemos hacer y practicar el ejercicio o deporte que hayamos elegido, estiramientos previos y al finalizar, hidratación, dieta antes y después del ejercicio, método progresivo de afrontar el esfuerzo, etc…. Son también indispensables.

A nadie se nos ocurriría coger nuestro coche después de una temporada de no haber sido revisado ni realizada la puesta a punto y ponernos a correr con él en un circuito de alta velocidad, lo más lógico es que el motor termine por fallar en alguno de sus componentes, lo mismo se puede aplicar al ser humano y al ejercicio, por ello es tan importante ponerse en manos de los especialistas y someterse a un reconocimiento médico completo para hacer deporte.

Por todo ello, desde Knowi queremos además de recalcar la importancia del reconocimiento médico previo, aportar algunos consejos a tener en cuenta una vez que has iniciado la práctica deportiva.


  • Evaluar nuestro perfil
    y adaptar el tipo de deporte o ejercicio a nuestras características

  • No querer hacer en un día
    lo que no se ha hecho en un año o en varios

  • Acudir a un experto que nos aconseje
    y haga los controles, exploraciones y analíticas pertinentes que eviten males mayores

  • Aprender y entender la importancia de la progresividad del esfuerzo
    y de los cuidados previos y posteriores necesarios a la realización del deporte como estiramientos, ejercicios de calentamiento y demás

  • Tener en cuenta la importancia de la hidratación
    correcta durante la práctica deportiva

  • Realizar una dieta adecuada en ingredientes
    y composición calórica que esté acorde con el ejercicio que vamos a realizar.

  • Guardar escrupulosamente los tiempos de espera
    para hacer una digestión correcta y adecuada

  • Pensar que deporte no es participar en una competición donde nos hemos de dejar “la vida”,
    sino que el deporte y el ejercicio está pensado para disfrutar y para tener una vida saludable

  • Pensar que se puede hacer ejercicio para estar saludable con una caminata diaria de media hora a buen ritmo
    , lo mismo que puede ser haciendo gimnasia, pilates, yoga, etc… vamos que ejercicio no es lo mismo que deporte trepidante con un nivel de exigencia muy elevado.

  • Ante cualquier síntoma, malestar o sospecha de lesión acudir a un médico
    que evalúe nuestra situación, no insistir en la práctica deportiva en estas circunstancias ya que lo único que haremos es agravar la lesión.

El deporte es salud dicen expertos y profanos, pero en toda medida existe un riesgo y una virtud, y en este caso esta radica en la prevención mediante el reconocimiento médico, en la moderación, en la constancia y en la adaptación a las características físicas y psíquicas de cada persona. El deporte hecho con mesura y en las condiciones que hay que practicarlo, equilibra nuestras fuerzas y pulsiones internas, aporta equilibrio y bienestar físico y psicológico mediado por neurotransmisores de génesis interna como las endorfinas entre otros.