Correr es saludable, lo hemos explicado cientos de veces desde Knowi, pero cuando correr se convierte en el centro de tu vida deja de ser saludable para convertirse en una enfermedad a la que los psicólogos han bautizado como Runnorexia.

Adelgazar, tonificar, aumentar la resistencia, sentirte bien… los beneficios del running son indiscutibles, pero uno en concreto podría estar relacionado con esa adicción de la que hablan los psicólogos. Y es que cuando corremos, como cuando practicamos otra actividad física, liberamos endorfinas y esto nos provoca una gran sensación de bienestar y placer. Y ahí es donde puede aparacer la adicción.

La sensación de placer que produce la actividad física, la desconexión, la disminución del estrés y la ansiedad son algunos de los beneficios que nos ofrece el running, pero siempre bajo un control. Hace poco leíamos en Knowi que correr más de 4 horas a la semana podría ser perjudicial para la salud física, pero ahora también aparece una patología psicológica vinculada a exceso de running y que como toda adicción tiene sus consecuencias negativas, la runnorexia.

shutterstock_106883336Puedes padecer runnorexia si toda tu vida gira en torno al running: “¿a qué hora salgo a correr?, ¿qué como antes de salir a correr?, necesito nueva equipación para correr, tengo que apuntarme a un montón de carreras este año…etc”. Son algunos de los pensamientos que pueden aparecer cuando uno es adicto al running.

Señalan los expertos que una persona que padece “runnorexia”, sale a correr con rozaduras y heridas en los pies, incluso con lesiones. Normalmente el único tema de conversación de una persona con runnorexia gira en torno al deporte, a sus tiempos, sus metas, sus problemas, los mejores sitios para practicar running, la mejor alimentación, la mejor equipación, la mejor hora…

Las personas que sufren de runnorexia también tienden a apartar de su vida las cosas que les impiden practicar su deporte, ya sean compromisos sociales, familiares e incluso laborales. Los psicólogos recomiendan ponerse límite y si alguno de estos comportamientos y/o pensamientos, acudir a la consulta de un especialista. La runnorexia limita la vida de las personas que la padecen que pueden incluso llegar a sentir el síndrome de abstinencia cuando no pueden practicar running.