En plena Semana Europea de la Vacunación, la Administración a través del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad hace hincapié y nos recuerda la importancia de la vacunación, una medida que salva vidas. Continuar con los calendarios vacunales aceptados y consensuados es una medida imprescindible para la salud de la sociedad.

Enfermedades infecciosas habituales en la infancia han llegado incluso a desaparecer gracias a los calendarios de vacunación infantil. El Ministerio de Sanidad señala las razones por las cuales es fundamental que los pequeños sigan el calendario oficial de vacunación.

  • Salva vidas. Algunas de las enfermedades que a día de hoy se previenen mediante las vacunas eran muy graves hace unos años. Por ejemplo la poliomielitis llegó a causar en España 2.132 casos de parálisis permanentes sólo en el año 1959 y 208 muertos en 1960. Gracias a los avances científicos podemos proteger la salud de los pequeños de esta y otras enfermedades. Además cuando se alcanzan altas coberturas de vacunación frente a una enfermedad concreta se produce una gran reducción en el número de personas infectadas. Y al revés, si la cifra de vacunados disminuye, aumenta el número de personas susceptibles y el número de casos de enfermedad. Antes de que se introdujesen en España los calendarios de vacunación, las enfermedades infecciosas eran la causa principal de mortalidad infantil y las epidemias eran muy frecuentes.

 

  • Vacunas seguras y efectivas. El procedimiento para lanzar una vacuna al mercado sigue protocolos establecidos a escala internacional y la utilización de las vacunas puede ocasionar molestias en la zona del pinchazo, molestias que servirán para evitarnos problemas mayores si pensamos en las enfermedades que pueden llegar a ocasionar en caso de no vacunarnos.

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  • Un derecho básico. En nuestro país el Sistema Nacional de Salud proporciona las vacunas necesarias para todos los niños y niñas, en función de su edad, de manera voluntaria y gratuita. Aun así, hay personas en España que no están adecuadamente vacunadas y continúan siendo susceptibles a enfermedades que se pueden prevenir.

 

  • Los brotes infecciosos suponen una amenaza importante. Gracias a la disponibilidad de programas de vacunación efectivos no se observan, de manera habitual, las enfermedades que se previenen mediante vacunación.  Sin embargo cuando bajan las coberturas de vacunación re-emergen estas enfermedades en forma de brotes o epidemias.

 

  • Las enfermedades se pueden controlar y eliminar. Con el mantenimiento de altas coberturas de vacunación se mantienen controladas ciertas enfermedades infecciosas y con un esfuerzo coordinado entre los países se puede conseguir eliminar e incluso erradicar enfermedades. Un ejemplo es el de la viruela. Ésta enfermedad producía 5 millones de muertos cada año en todo el mundo y fue erradicada en 1978. En España la vacunación se suspendió en 1980. En España el sarampión se considera controlado debido a las altas coberturas de vacunación, aunque la presencia continuada de sarampión en algunos países de Europa junto con la agregación de personas con baja cobertura de vacunación en algunas zonas de España, ocasionan brotes localizados de enfermedad cada año.

 

  • Medida coste-efectiva. La vacunación es, sin duda, una de las herramientas más coste-efectiva de salud pública, con grandes beneficios para la salud y bienestar de la población. Además de ahorrar en los costes de tratamiento de las enfermedades, la vacunación tiene un impacto económico significativo: también protege de los efectos que las enfermedades tienen a largo plazo sobre el bienestar físico y mental de las personas.