Un alto consumo de yogurt (al menos 7 unidades a la semana) se asocia a largo plazo con un menor riesgo de desarrollar sobrepeso u obesidad.

La obesidad ha alcanzado proporciones de epidemia en todo el mundo, especialmente en los países industrializados. La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. Un estudio de la Universidad de Navarra revela que aquellas personas que consumen un yogurt al día tienen menos posibilidades de desarrollar sobrepeso y obesidad.

Leer más

Según apunta la OMS (Organización Mundial de la Salud), en el mundo, se ha producido un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasa, sal y azúcares pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes, y un descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.

La prevalencia de sobrepeso y obesidad, tanto en adultos como en niños, está aumentando de forma alarmante.

Actualmente, la prevalencia de sobrepeso y obesidad, tanto en adultos como en niños, está aumentando de forma alarmante. Un informe de investigadores de la Universidad de Washington (EE UU) concluye que alrededor del 30% de la población mundial es obesa o tienen sobrepeso. En España hay casi 6 millones de adultos obesos, siendo Galicia, Andalucía y Canarias las regiones con más incidencia. Tan solo en la Comunidad de Madrid existen alrededor de 15.000 obesos mórbidos.

El yogurt contra el sobrepeso y la obesidad

En relación al consumo de yogurt y el sobrepeso e incluso el desarrollo de obesidad, la investigación del proyecto Seguimiento Universidad de Navarra (SUN) evaluó los hábitos relativos al consumo de yogur de una muestra de 8.516 individuos durante 6,6 años. Ninguno de ellos tenía sobrepeso al comienzo, pero 1.860 desarrollaron sobrepeso o se habían vuelto obesos al final.

shutterstock_88774285El estudio “Yogurt consumption, weight change and risk of overweight/obesity: The SUN cohort study”, liderado por el profesor Miguel Á. Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra y perteneciente al CIBER de obesidad y nutrición, clasificó a los participantes según su consumo total de yogurt (enteros y desnatados) en cinco categorías: menos de dos; entre dos y cinco; entre cinco y siete; siete; y más de siete yogures a la semana.

Se observó que, a igualdad de otras variables relacionadas con la obesidad, los participantes en la categoría de mayor consumo de yogurt (7 o más unidades a la semana) presentaban menor riesgo de desarrollar sobrepeso u obesidad durante el periodo de seguimiento.

Además, el estudio señala que esta reducción del riesgo de sobrepeso/obesidad asociada al consumo de yogurt es especialmente evidente entre los participantes que también mantienen elevado el consumo de fruta en vez de elegir postres dulces o de repostería.

El consumo de yogurt puede jugar un papel en la prevención del sobrepeso y obesidad cuando se asocia a un patrón global de alimentación saludable.

El estudio concluye que un posible mecanismo biológico que puede explicar la relación del consumo de yogurt con el menor riesgo de ganar peso podría estar relacionado con su contenido en calcio, según sugieren algunos estudios. En estos estudios se ha propuesto que el calcio está relacionado con el metabolismo de las grasas, de manera que un incremento en la ingesta de calcio que contienen los productos lácteos puede llevar a un incremento en la oxidación de las grasas.

Ocultar