Si bien hoy en día existe una mayor conciencia a la hora de proteger nuestra piel del sol, hay algunas zonas que aún siguen siendo olvidadas. Un ejemplo son los labios.

La mayoría de las personas olvida proteger esa parte del cuerpo de la exposición solar, ya que muchas veces en los labios los efectos de los rayos UV no son reconocidos a simple vista. Sin embargo, el sol afecta y lo hace de diversas formas: no los broncea pero los quema, los seca, los agrieta y destruye el colágeno, lo que hace adelgazar los labios con el paso del tiempo.

La piel de los labios es muy delgada y sensible, por ello no sólo es aconsejable, sino también necesario, que los cuides. Además, los labios no tienen melanina, por este motivo es que están desprotegidos.

Para cuidar tus labios, siempre es recomendable utilizar un protector apropiado para esa parte del cuerpo. Acude a tu farmacia y hazte con un protector labial que contenga agentes humectantes y bloqueadores de los rayos UVA & UVB que evitan que los labios se resequen a causa del sol, el frío y el viento. También durante los días nublados los rayos UV pueden causar daños en la piel.

El uso regular del protector labial, además, puede prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. Es ideal para que lo uses en actividades al aire libre, principalmente deportes de playa, náuticos o de montaña, pero no exclusivamente cuando estás tomando sol. Es muy importante que lo apliques generosamente 30 minutos antes de la exposición al sol. También ten en cuenta aplicarlo tantas veces como sea necesario, ya sea después de nadar, de sacarte con toallas, de sudoración intensa o de prolongada exposición al sol.

Por último, si te gusta estar a la moda y te gusta llevar los labios pintados, acostúmbrate a hacerlo por encima del protector labial.