Cada vez son más las personas que se deciden a buscar un espacio en su casa para montar un pequeño huerto. Es la mejor manera para disfrutar de las frutas y verduras más sabrosas y sobre todo más saludables. ¡Descubriremos que la lechuga y el tomate no saben a plástico! Las propiedades de estos alimentos llegan a nuestros platos sin haber sufrido procedimientos artificiales que para nada contribuyen ni al sabor ni a mejorar nuestra salud. Si estás decidido a convertirte en un pequeño “agricultor”, toma nota de los consejos que te damos en Knowi y a disfrutar.

1- Para empezar ten en cuenta que debes tener un lugar ideal para montar tu huerto. Una terraza o un patio abierto que al menos reciba cinco horas de luz solar directa es básico si quieres tener un verdadero huerto. Con menos luz sólo saldrían adelante ciertas hierbas y especias.

2- El huerto tendrá que estar aislado y en un recipiente. Los mejores materiales son la madera y la cerámica y lo ideal para dejar que las raíces crezcan a gusto, es que tengan un fondo de unos 25 centímetros.

3- Hazte con una tierra de buena calidad, con sustrato capaz de retener agua y nutrientes. Si quieres puedes usar abono, que es la mejor manera para sacar más nutrientes, pero te arriesgas a llenar tu huerto de mosquitos.
En ocasiones nos pasaremos regando, así que es fundamental que dotes a tu huerto de un sistema de desagüe que también nos ayudará en caso de abundante lluvia.

shutterstock_1398608414- Con la tierra en su recipiente y el sistema de desagüe, llega el momento de plantar. Nos hacemos con las semillas y las enterramos a pocos centímetros de la superficie. Lo más recomendable es ir plantando en fila y separando las semillas en función de las dimensiones de la planta, ya que cuando crezcan necesitarán más o menos espacio.

5- Lechugas, ajos tiernos y espinacas son los cultivos más fáciles para arrancar. El tomate seguramente es el más deseado, pero requiere ciertos conocimientos y cierta experiencia porque puede provocar más plagas.

6-Es recomendable tapar el huerto con algún tipo de malla para protegerlo de los pájaros, y utilizar siempre productos naturales. De nada sirve echarle compuestos artificiales, porque estaríamos perdiendo parte de las propiedades de las plantas y sobre todo su sabor. Así que recurre siempre a productos naturales.

7-Vigílalo constantemente. Sobre todo al principio, tendrás que estar más atento de lo que va ocurriendo. Regarlo es imprescindible, pero el exceso de riego tampoco es bueno, así que en función del cultivo y del número de horas de exposición al sol y la temperatura del ambiente, tus plantas necesitarán más o menos agua. Lo más recomendable, como norma general, es que la tierra permanezca siempre húmeda.

¡Y a disfrutar! Platos mucho más sabrosos, más económicos también y por supuesto mucho más saludable.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.