Gracias al trabajo de un matemático de la Universidad de Aston los Smartphones pronto serán capaces de realizar las funciones de un “médico de bolsillo”, en relación al Parkinson y otras enfermedades degenerativas.

Esta nueva herramienta está basada en la capacidad de los “smartphones” de registrar con precisión el movimiento, la actividad, la ubicación y las diferencias en el tono de voz de las personas. Se está realizando una extensa investigación para utilizar todo este potencial como herramienta de diagnóstico médico.

El Dr. Max Little de la Aston University de Birmingham, está utilizando los últimos avances en tecnología móvil para obtener información acerca de cómo los síntomas del Parkinson cambian tomando como base una referencia temporal horaria. En este mismo contexto otras enfermedades genéticas raras, como la ataxia de Friedrich, que causa debilidad muscular, así como la pérdida del habla y la audición, también se están investigando.

En el estudio, se le pidió a un grupo de 2.500 personas, compuesto por pacientes de Parkinson, personas susceptibles a la enfermedad e individuos sanos, portar teléfonos inteligentes, “smartphones”. A partir de los dispositivos, el Dr. Little y su equipo recopilaron datos como la frecuencia con que hablan con otras personas y cómo sus voces cambian en dicha escala temporal. Como la información se registra cada 20 microsegundos, la cantidad de datos recopilada es muy grande.

El Dr. Little afirma que “este nuevo tipo de análisis de datos a distancia ayudará a los pacientes a controlar sus condiciones desde su propio hogar. Por supuesto, sigue siendo importante que reciban asesoramiento y tratamiento regular de los profesionales médicos, quienes también pueden beneficiarse de esta nueva tecnología; de hecho pueden usar los datos recogidos mediante los “smartphones” de sus pacientes para realizar recomendaciones más específicas que ayuden a controlar este tipo de enfermedades neurodegenerativas de una forma más eficaz”.

“Esta información también puede servir de ayuda para examinar a personas susceptibles a desarrollar la enfermedad del Parkinson. Esta patología neurodegenerativa es difícil de diagnosticar, los especialistas han de tener en cuenta un historial detallado de los síntomas y analizarlos en busca de signos físicos de la enfermedad. Los datos obtenidos por los teléfonos inteligentes pueden ser de enorme ayuda para hacer que este proceso sea más fácil de prever y manejar” afirma el especialista.

La investigación está basada en un estudio previo realizado por el propio médico en relación a la enfermedad de Parkinson, en el cual detectaron diferencias en los patrones de voz entre personas con y sin enfermedad. En su estudio basado en las grabaciones de voz de teléfonos inteligentes de casi 17.000 personas, la precisión del diagnóstico fue de casi el 99%.