Especialistas en tratamiento endoscópico llevan a cabo en España las primeras intervenciones con un novedoso método, el Método Aspire, para tratar la obesidad y la obesidad mórbida sin recurrir a la cirugía. Se trata de una nueva técnica adecuada para pacientes cuyo Indice de Masa Corporal está por encima del 40, es decir que padecen Obesidad Tipo III.

Las técnicas endoscópicas son procedimientos complicados que sólo se realizan cuando existen garantías para llevarlas a cabo, la vida del paciente no se puede poner en juego ante procedimientos tan complejos y con patologías tan complicadas. Sin embargo, según explican desde la Unidad de Endoscopia y Pruebas Funcionales Digestivas de Hospital Quirón Teknon de Barcelona,  “la obesidad grave, la obesidad mórbida y supermórbida, son ahora conceptos que sí pueden relacionarse con técnicas endoscópicas para tratar estas enfermedades sin tener que recurrir a intervenciones quirúrgicas”.

El Método Aspire es un nuevo sistema que permite eliminar alrededor del 30% de los alimentos del estómago antes de que las calorías sean absorbidas por el cuerpo facilitando así la pérdida de peso. En España se ha comenzado a poner en práctica gracias al equipo médico especialista en tratamientos de la obesidad mediante técnicas endoscópicas que lideran el Doctor Jorge C. Espinós y el Doctor Jesús Turró, ambos miembros de la Unidad de Endoscopia y Pruebas Funcionales Digestivas del Hospital Quirón Teknon de Barcelona. En total, en los últimos meses, se ha intervenido a catorce pacientes con el Método Aspire. Así, España se convierte en el tercer país europeo en recurrir a este método.

Eliminación previa de las calorías

El Método Aspire consiste en la colocación mediante una endoscopia de un tubo de silicona en el estómago. Este tubo se conecta con el exterior a través de un puerto de acceso que se sitúa en el abdomen. Desde este puerto de acceso se controla el contenido del estómago de modo que el paciente puede vaciar una parte de este contenido a través del dispositivo conectado al estómago. De este modo, el paciente puede eliminar alrededor del 30% de los alimentos del estómago antes de que las calorías sean absorbidas por el cuerpo, lo que facilita la pérdida de peso, explican desde la Unidad.

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Entre las ventajas que supone este método está su simpleza. El procedimiento de colocación se hace por endoscopia, por lo que no necesita anestesia general, y el puerto de acceso que conecta el estómago con el exterior mide unos 2 cm, por lo que es muy discreto. Además el paciente puede llevar una vida normal en todo momento ya que se tarda unos 20 minutos en colocarlo.

Pero además el tratamiento incluye un programa de modificación de conducta alimentaria con supervisión médica. El tratamiento dura como mínimo un año y medio, tiempo en el que el paciente ha tenido que conseguir una considerable pérdida de peso y además consolidado los cambios en los hábitos alimenticios que le permitirán mantener el peso y no volver a ganarlo.

Según explican los doctores responsables del tratamiento en la Quirón Teknon, “por ahora tenemos resultados suficientemente representativos de pérdida de peso a 6 meses vista pero ya contamos con pacientes que han cumplido su primer año con este sistema con una pérdida de exceso de peso superior al 49% y con un alto grado de satisfacción que demuestran los pacientes por la sencillez del procedimiento”.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.