Suiza es más que el país del chocolate, de los relojes, de Heidi y su abuelo, de los bancos, farmacéuticas y aseguradoras. También es el país del DEPORTE.

Con una esperanza de vida de las más altas de Europa (82,8 años),  los suizos tienen por costumbre aparecer en los primeros puestos en los rankings de países más deportistas. No es raro ver a niños y jubilados escalar montañas, ir en bici o participar en carreras.  La oferta veraniega de deportes y entretenimiento es interminable, y el buen tiempo suele acompañar.

Aunque Suiza no tenga salida al mar, está plagada de lagos y ríos limpios donde el baño, más que una posibilidad, es una obligación.  Además,  hay bastantes clubes de remo y vela, así como empresas que organizan descensos de rafting o kayaking.

IMG_2138Pero si tenemos una imagen de Suiza, esa es la de las montañas. En apenas 80 kilómetros, el territorio se eleva más de 3400 metros, desde la capital, Berna, a 542 m, hasta la cima del Eiger, a 3970m sobre el nivel del mar. Hay más de 60.000 kilómetros de senderos bien mantenidos, para todos los niveles, y a los que se puede acceder en transporte público. Las rutas están muy bien señalizadas, los paneles son amarillos e incluyen tiempo estimado al punto llegada y opciones de transporte publico a la llegada, lo que permite ir modelando la ruta según el nivel de cansancio y ganas. Cuando se va a la montaña es muy importante llevar agua. En Suiza eso no es un problema ya que a lo largo de los senderos suele haber muchas fuentes de agua potable donde rellenar las botellas de agua.

La bicicleta también ocupa un lugar privilegiado en Suiza. En las ciudades, donde hay carriles bici claramente delimitados, el alquiler de bicicletas durante un día es gratuito (generalmente se encuentran en la zona de la estación de tren). También se puede recorrer el país en bici, y hay rutas especiales para las bicis de montaña. Haciendo gala de una impresionante organización, muchas rutas, ya sea a pie, de bicicleta, bicicleta de montaña, con patines o en canoa, están registradas en esta página web.

Los amantes de la escalada, encontrarán en Suiza un parque de atracciones 100% natural con kilómetros y kilómetros de vías ferratas. Atención, aunque las hay de todos los niveles, la mayoría requiere material especializado. A caballo entre el agua y la montaña, se puede practicar barranquismo (canyoning) en diferentes puntos del país.

Para los que busquen experiencias únicas y subidón de adrenalina, Suiza también ofrece la posibilidad de escalar varios glaciares, saltos en paracaídas en un marco incomparable o de practicar el wakeboard en algunos lagos. Por último, y solo para gente experimentada, Suiza es un sitio muy popular entre los amantes del salto base.

Para terminar, algunas cosas que hay que tener en cuenta cuando se prepara un viaje a Suiza:
1. Suiza no es un país Schengen, es decir, hay fronteras. Si se llega por avión, esto no suele tener ninguna implicación, pero cuando se llega por carretera, los registros de coche son frecuentes, hay aduanas y hay que pagar por una viñeta (permiso de circulación, 33 euros).

2. Si se planea ir a la montaña, es muy recomendable un seguro. REGA, por 30 francos (unos 25 euros),  proporciona un seguro de asistencia médica y rescate en montaña que es más que recomendable tener, porque cualquier incidente puede terminar con una factura muy elevada.

3. Si se va a zonas montañosas se aconseja vacunarse contra la encefalitis centroeuropea, transmitida por la picadura de garrapatas y endémica en todo el país. La vacuna es muy efectiva y consta de tres dosis, así que hay que planearlo con antelación.

4. Suiza no es un país barato, y aunque el caminar sea gratis, la comida, los albergues y el transporte necesitan un presupuesto consecuente, pero cada céntimo gastado merecerá la pena.