El ajo no sólo sirve, según las películas, para ahuyentar vampiros, sino que es posiblemente uno de los alimentos más utilizados en la cocina de todas las culturas, un condimento indispensable que se alza, según muchos estudios, como el remedio más eficaz y polivalente para muchas enfermedades y afecciones. Puede que nos deje mal aliento y que España huela a ajo (¿recordáis quien dijo esa frase?), pero sin lugar a dudas merece tenerlo siempre a mano…

 

El Allium sativium, a la luz de los estudios moleculares, es altamente probable que sea originario de Asia, ahí donde era cultivado desde hace 7.000 años. Las rutas comerciales lo llevaron tempranamente hasta Egipto, quienes se aficionaron rápidamente a él, utilizándolo tanto como recurso culinario, como medicamento esencial para infecciones o para evitar epidemias, así también como afrodisíaco. De hecho, es común encontrar ajos en muchas tumbas faraónicas, como fue el caso de la famosa cámara secreta donde se hallaba Tutankamón. Los soldados tanto griegos como romanos solían masticar algunas antes y después de cada batalla. Por otra parte, en lugares como el Himalaya aún hay pequeños pueblos en las zonas más altas en los que se utiliza en todos sus platos ya que ayudan a oxigenar el cuerpo y fortalecer el sistema inmunológico.

Es precisamente por sus propiedades antibióticas y combativas de virus o bacterias, por lo que era común instalarlo en puertas y ventanas. Los griegos fueron quienes iniciaron esta tradición, la de utilizar los ajos como remedio para ahuyentar el mal. Ya fueran enfermedades… o entidades malévolas. Aristóteles, por ejemplo, ensalzaba sus cualidades para luchar contra la rabia.

Remedio para “casi todo”

shutterstock_120724588Son muchos los estudios que avalan las propiedades curativas del ajo. De hecho es posiblemente el recurso más sencillo, económico y natural del que dispongamos para tratar muchas de nuestras enfermedades más comunes. ¿Quieres saber para qué es bueno el ajo? toma nota:

-Ya nos lo decían los griegos, su poder antibacteriano debido a sus componentes ricos en azufre como el ajoeno, es muy efectivo.

-Es antiinflamatorio.

-Dispone de propiedades anticoagulantes y vasodilatadoras, mejorando nuestra tensión y nuestra circulación…Es un excelente protector de nuestro corazón, reduce el colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas. Esto es debido a la presencia de componentes sulfurosos como la aliína.

-En uso tópico, sirve como antiséptico.

-Dispone de propiedades expectorantes, muy adecuado para catarros y resfriados.

-Adecuado para tratar disenterías y otras infecciones gastrointestinales.

-Es un buen diurético.

Como puedes ver, consumir esta planta de sabor ácido es realmente un remedio todoterreno que te ofrecerá más ayuda que cualquier frasco de vitaminas de la farmacia. Seguramente es un recurso que ya conocían nuestros abuelos, así que no está demás que confiemos de nuevo en las viejas tradiciones…aunque si además de proteger tu salud también deseas librarte de los malos espíritus, eres libres de poner o no unas cuantas cabezas de ajo en tu puerta…