La tan esperada Semana Santa, es un periodo vacacional perfecto para disfrutar de unos días de relax, diversión y buena comida (típica en estas fechas), pero no debemos convertirlo en un castigo para el cuerpo.

Durante la semana santa todos cometemos algún exceso con las comidas pero hay que controlarlos, no debemos dejar que nuestra salud se vea perjudicada y nos arruine estos días de vacaciones tan esperados por todos. Para evitar empachos os dejamos algunas recomendaciones:

  • Hay que tener en cuenta que la comida es para disfrutar de ella. Así que coma despacio, degustando y saboreando cada bocado.
  • Consuma pequeñas porciones.
  • Deje pasar algo de tiempo entre plato y plato facilitando así la digestión y evitando la aparición de vómitos, estreñimiento o diarreas.
  • Evite la combinación de platos calientes y muy “potentes” con bebidas muy frías ya que puede provocar problemas estomacales.
  • En caso de tener prohibido por razones médicas el consumo de bebidas alcohólicas, evite hacerlo.

Al margen de la comida, podemos hacer diversas actividades que nos pueden ayudar a hacer más llevadero para nuestro cuerpo este periodo de excesos. Salir a dar un paseo, realizar excursiones, practicar ejercicio, tratamientos de belleza y relax. En función de nuestros gustos y el destino que hayamos elegido para disfrutar la semana santa, las actividades a realizar pueden variar, lo importante es activar el cuerpo de alguna forma.

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Tan aconsejable como activar el cuerpo es aconsejable “desactivar” la mente, es decir, debemos desconectar de las preocupaciones de nuestro día a día, del trabajo. Desconectar puede parecer muy sencillo, pero no es tan fácil ni todo el mundo sabe cómo hacerlo: deje de pensar, para desconectar del trabajo es básico no tener la mente centrada en la oficina, sino se  consigue, realice hobbies para mantener la mente ocupada.

Las tecnologías de lado, las nuevas tecnologías son algo importantísimo en nuestra vida hoy en día, pero en los días de vacaciones es recomendable no estar tan pendientes de ellas como de costumbre. Dejarlo en casa cuando salgamos a la calle, apagarlo durante parte del día y disfrutar de las relaciones sociales sin distracciones nos ayudarán a desconectar.

Escuchar música, aromaterapia, ejercicios de relajación, disfrutar de la naturaleza son otros ejemplos de actividades que nos ayudan a desviar la atención del trabajo durante estos días.