Lo que daríamos muchos nosotros por contar con un Central Perk o un McLaren’s Pub (“Friends” y “Cómo conocí a vuestra madre”). Evadirse de la rutina laboral y echarse unas risas con los compañeros de trabajo es una costumbre muy nuestra que cada vez gana más adeptos en otros países y, precisamente es en estos lugares donde el “tomarse unas cañas” ha pasado a llamarse after work.

 

El Bar Casa Pedro está cambiando por lugares de reunión con estética fashion y vocación urbanita y el “¿al salir del curro nos tomamos una?” se llaman ahora after work (en inglés, ‘después del trabajo’), y ya son toda una tendencia en las grandes ciudades europeas. Es una moda claramente importada de los Estados Unidos, fácil de identificar con el ambiente neoyorquino que tanto hemos visto en la televisión y en el cine.

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Unas cañas después del trabajo es un excelente método antiestrés.

Pero no nos engañemos “posturitas”… La base del after work ha estado siempre presente en nuestra sociedad, aunque el significado con el que actualmente se conoce a este tipo de locales comenzó a formarse en el año 2009. Hasta entonces salir y tomarse unas cañas o unos vinos era más que suficiente, pero desde entonces los locales de moda nos plantean un nuevo concepto de entretenimiento para después de esas reuniones infumables: cócteles, champagne, gin tonics con más ingredientes que una pizza especialidad… con la posibilidad de acompañar la bebida de alguna delicatesen en forma de aperitivo y realizar actividades como concursos, seguir acontecimientos deportivos,…

Y es que está demostrado que hacer algo después del trabajo es el mejor método antiestrés que existe. Compaginar nuestras tardes de deporte con alguna que otra quedada es más que recomendable. Si puedes quedar con tus amigos de toda la vida, pues ole tú, y si lo haces con tus compañeros de trabajo pues verás cómo poco a poco el ambiente laboral mejora y comprobarás que con esa gente con la que compartes oxígeno y tazas de café pueden llegar a ser algo más.

Los clientes que suelen acudir a estos locales de diseño destinados o más enfocados al after work, suele ser gente de un nivel adquisitivo medio-alto, como trabajadores de bancos, oficinas, embajadas, hoteles o incluso estudiantes de máster de una edad media de unos 35 años.

Pero ¿si trabajas en cualquiera de las empresas del polígono industrial, por ejemplo, de Vallecas, el after work no va contigo? ¡Pues claro que no! Sólo que volveremos a nuestra realidad “made in Spain” y nos tomaremos unas cañas bien tiradas con una buena tapita de tortilla de patata al salir del curro, algo muy sano desde el punto de vista de compartir, reforzar lazos y ayudarnos a ser feliz.