La vacuna de la gripe es la mejor forma de prevenir esta infección viral respiratoria que, en general, no presenta ninguna complicación grave, aunque hay grupos especialmente vulnerables a este virus, como los pacientes inmunodeprimidos, los que están recibiendo tratamiento oncológico y los ancianos.

El Dr. José Felipe Varona, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario HM Montepríncipe explica que algunas de estas complicaciones más graves son la neumonía (infección de los pulmones), la miocarditis/pericarditis (infección del corazón y sus cubiertas) y la encefalitis (infección a nivel cerebral).

Por este motivo, el experto recomienda la vacunación “como la mejor forma para prevenir la gripe”, ya que la vacuna de la gripe disminuye drásticamente el desarrollo de formas graves de la infección y es una medida eficaz y segura. En este sentido, apunta que deben vacunarse los llamados grupos de riesgo, es decir: los adultos a partir de los 60 ó 65 años, personal sanitario, colectivos sociales como bomberos y policías, mujeres embarazadas, personas internadas en alguna institución o residencia y todas aquellas que padezcan una enfermedad crónica o estén inmunodeprimidas.

Además, insiste en que “hay que ponerse la vacuna de la gripe todos los años, porque el virus de la gripe es un ‘virus inteligente’ que tiene la capacidad de cambiar y de escapar a la protección que confiere el haberse vacunado o haber pasado la gripe en otras ocasiones”. Por eso cada año se prepara una nueva vacuna de la gripe que contenga antígenos de las cepas de virus identificados en cada temporada.

Vacuna de la gripe, la mejor opción para su prevención

Hay que ponerse la vacuna de la gripe todos los años, ya que el virus de la gripe es “inteligente” y cambia.

El virus de la gripe se transmite de persona a persona, fundamentalmente, por las secreciones respiratorias (tos y estornudos) y, de forma menos frecuente, por el contacto de objetos contaminados.

Una vez que se ha contraído el virus de la gripe, el tratamiento consiste en analgésicos, antitusígenos y descongestionantes nasales. “Aunque no existe una evidencia sólida científica sobre los beneficios de la vitamina C para tratar la gripe, se recomienda ingerir cítricos, como por ejemplo, el zumo de naranja”, indica el experto.

Los síntomas son similares pero no debemos confundirlos con los del resfriado. Con la gripe aparecen los síntomas de una manera brusca: escalofríos, malestar general, fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza, tos seca, dolor de garganta y secreción de moco nasal. En el resfriado común sólo hay afectación de la vía aérea superior (mucosidad nasal, tos, dolor de garganta) y en algunas ocasiones fiebre y dolor de cabeza pero mucho más atenuados que con la gripe.