Pues sí, aunque les pueda parecer una pregunta estúpida, la respuesta es mucho más complicada de lo que podría parecer y aún en la actualidad podemos encontrarnos con gente que afirme que la sangre de las venas es azul.

Pero antes de pasar a las venas tenemos que detenernos en la sangre, que se compone fundamentalmente de:

  • Glóbulos Rojos (Eritrocitos o hematíes)
  • Glóbulos Blancos (Leucocitos)
  • Plaquetas (Trombocitos)
  • Plasma Sanguíneo: Es fundamentalmente agua y proteínas, aunque tiene gran cantidad de otras sustancias (de metabolismo, hormonas, desechos, etc) pero en una proporción muy baja.

De todos los elementos que van a formar la sangre, van a ser los eritrocitos los que le aporten ese color rojo tan característico. Y, a su vez, los eritrocitos le deben ese color a una sustancia química que poseen y a la que se une el oxígeno que están encargados de transportar, el grupo hemo, que queda dentro de una molécula más grande llamada hemoglobina.

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La estructura molecular del grupo hemo consta de un átomo de hierro en la zona central donde se unirá el oxígeno para que los eritrocitos puedan transportarlo. Este hierro sólo tiene dos estados de oxidación (Fe+2 y Fe+3) pero sólo será adecuado para el organismo el estado Fe+2 ya que permite la unión al oxígeno.

Por consiguiente:

  • Fe+2: Es como se encuentra en la sangre venosa (que transporta CO2 o dióxido de carbono)
  • Fe+2 + O2: Como se encuentra en la sangre arterial (que transporta oxígeno)

Pues bien, van a ser estos dos estados de oxigenación del hierro del grupo hemo los que provoquen la tonalidad diferente entre la sangre venosa y la sangre arterial, siendo la arterial de un color rojo brillante mientras que la sangre venosa tendrá un color rojo oscuro.

Por lo que no hay nada de azul en nuestra sangre. De hecho, cada vez que nos extraen sangre (para donaciones o para muestras, excepto en gasometrías que es arterial) la sangre que extraen es venosa y siempre la habrán visto roja.

Aunque sí que es cierto que existe la sangre azul pero en otros animales, como por ejemplo, los moluscos. Que en lugar de tener el hierro como nosotros, ellos tienen un átomo de cobre (Cu) en su grupo hemo y en lugar de hemoglobina se le llama hemocianina. Otra diferencia es que no poseen glóbulos rojos como nosotros, por lo que tienen la hemocianina disuelta en sangre.

Pero entonces, ¿por qué las venas son azules si ya hemos visto que la sangre es roja? ¿Será porque la estructura de las venas es azul? Pues tampoco es por eso, sino que se debe a un efecto óptico que produce la piel. Las propiedades físicas de ésta van a ser las que determinen el reflejo diferente de luz de determinadas longitudes de onda. La piel refleja más luz roja que azul a lo largo de toda su extensión. Sin embargo, en las zonas en las que hay venas, la cantidad de luz roja reflejada es menor. Paradójicamente, aunque de la zona de la vena se refleje más luz roja que azul, al reflejar más luz roja la piel de alrededor, nosotros percibimos subjetivamente el color azul en la zona de la vena. Dicho de otra forma, aunque nos llegue más luz roja reflejada nuestra percepción visual nos hace verlas en azul.


Sara G. Blanco

Sara G. Blanco

Bióloga de nacimiento le apasiona la naturaleza, viajar, conocer gente y comer fabada como buena asturiana que es. Especializada en biotecnología y con más de cinco años de experiencia en comunicación corporativa, aporta a Knowi frescura y dinamismo sin perder su visión científica.