Si hay algo que nos aterra es levantarnos un día como de costumbre y notar que algo no va bien. El Cine ha sido capaz de trasladarnos de manera diferente y efectiva, esa sensación de soledad infinita y terror incontrolable. Las películas sobre pandemias y virus que arrasan con la población son muchas y siempre es una experiencia disfrutar de aquellas que consiguieron conquistarnos por su veracidad o por su inspiración creativa.

Todos nos haríamos la misma pregunta si alguna vez nos enfrentásemos a tamaño desafío: ¿Cómo reaccionaríamos si de repente todo a nuestro alrededor cambia y la especie humana es devorada por una enfermedad desconocida?

Hijos de los Hombres (Alfonso Cuarón, 2006) o Perfect Sense (David Mckenzie, 2011) son dos largometrajes que exponen la problemática a partir de la pérdida de capacidades físicas por causas desconocidas. La fertilidad de la mujer en el caso de la película del mejicano o los cinco sentidos en la de Mckenzie, son las desastrosas consecuencias de estos dos ejemplos que lograron la atención de la crítica y el público, si bien la segunda es menos conocida por su pobre distribución en nuestro país.

El binomio formado por las películas 28 días después y 28 semanas después, son otras dos muestras válidas del buen cine sobre pandemias incontrolables. Danny Boyle dirigió la primera entrega y el español Juan Carlos Fresnadillo dio la talla con una secuela más que aceptable. Dos largometrajes realmente interesantes con un estilo único.

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Brad Pitt, protagonista de 12 monos, en1995. Everett Collection / Shutterstock.com

 

No debemos olvidar una de las películas mejor valoradas por el público; 12 Monos es un filme que contiene una delirante puesta en escena que huye de la narrativa tradicional y que continúa en la senda de lo filmado anteriormente por su director, el irreverente Terry Gilliam (Las aventuras del barón Münchausen, Brazil). Con un gran reparto encabezado por Brad Pitt (y una interpretación memorable) el trabajo de Gilliam consiguió arrastrar al público a la salas y convertir 12 Monos en una verdadera película de culto.

Uno de los clásicos de la ciencia-ficción es La amenaza de Andrómeda, película que dirigió Robert Wise y que en 1971 recibió dos nominaciones para los Oscar. Con un diseño de producción y una banda sonora excepcionales, el filme de Wise narraba los esfuerzos de unos científicos por aislar un peligroso virus llegado tras el accidente de un satélite artificial. Buena e interesantísima adaptación de una novela del afamado escritor Michael Crichton.

La lista es inagotable (aunque no siempre son trabajos excepcionales). Trabajos como Estallido, Guerra Mundial Z, A ciegas o la coreana Virus, son películas aceptables que también merece la pena ver. Todas y cada una de ellas nos han conseguido llevar, por un par de horas, ante la desesperación y la impotencia del ser humano frente a un enemigo tan invisible como devastador. Esperemos que, en ningún caso, la realidad supere a la ficción

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