No son pocas las noticias que estos días se están haciendo eco del estudio de la NASA que sugiere que la niacina o vitamina B3, podría haber llegado a la Tierra desde el espacio, en meteoritos ricos en carbono. Según un comunicado de la institución, la Tierra antigua habría contado así “con un suplemento extraterrestre de vitamina B3”.

Pero ¿para qué sirve esta vitamina y cómo nos han venido a ayudar desde el espacio a estar más bellas?

Llamada niacina y en algunos países vitamina PP, la vitamina B3 participa en el metabolismo de hidratos de carbono, proteínas y grasas, en la circulación sanguínea y en la cadena respiratoria. Interviene en el crecimiento, funcionamiento del sistema nervioso y el buen estado de la piel. Se la encuentra en carnes, hígado y riñón, lácteos, huevos, cereales integrales, levadura y legumbres. Su carencia produce alteraciones del sistema nervioso, trastornos digestivos, fatiga constante, problemas de piel, úlceras bucales, problemas en encías y/o lengua, y padecimiento de pelagra (problemas de piel ante exposición a la luz, inflamación de mucosas, diarrea y alteraciones psíquicas).

Los requerimientos diarios de niacina son de 6 a 12 mg para niños y de 12 a 18 mg para adultos. La vitamina B3, al igual que todas las que pertenecen al complejo B, es hidrosoluble y se presenta en forma de ácido nicotínico y nicotinamida directamente a través de los alimentos. La niacina también puede producirse a partir del triptófano, aminoácido que se obtiene con la ingesta de alimentos.

Entre sus múltiples funciones y beneficios, siempre que haya una ingesta controlada ya que el exceso de vitamina B3 puede provocar severos daños, están:

  • Mejorar el sistema circulatorio, permite el perfecto fluído sanguíneo, ya que relaja los vasos sanguíneos otorgándoles elasticidad a los mismos. Es muy común entre las mujeres sufrir de piernas cansadas ya que muchas veces viene causado por desarreglos hormonales.
  • Mantener la piel sana, junto con otras vitaminas del complejo B. Puede ayudar a reparar la piel seca o propensa al enrojecimiento ya que estimula la producción de ceramidas y ácidos grasos, que ayudan a construir una barrera protectora en la piel que la mantiene hidratada y es capaz de bloquear más humedad.

El aporte de vitamina B3 lo podemos obtener de:

  • Fuentes de origen animal: la principal fuente la constituyen las carnes, de ternera, de aves, de cordero y de cerdo. El hígado es la víscera con más contenido de niacina. Los pescados también son fuente importante de niacina, especialmente el atún. Por otro lado, la leche y sus derivados, junto con los huevos, son ricos en triptófano, lo cual es muy importante a tener en cuenta, puesto que a partir de este aminoácido, se sintetiza el 50% de la niacina presente en nuestro organismo.
  • Fuentes de origen vegetal: encontramos concentraciones de niacina altas en los cereales integrales y sus derivados, también en los guisantes, patatas, alcachofas y cacahuetes. Las fuentes de triptófano en el reino vegetal son la avena, los dátiles y el aguacate.

Los suplementos en forma de comprimidos se presentan como ácido nicotínico, niacinamida y hexaniacitato de inositol.