El término “wearable” hace referencia a la incorporación de tecnología a ropa, calzado, complementos como gafas, relojes, pulseras, collares, etc… con la intención de que uno o varios microprocesadores interactúen con el organismo o con el entorno y pueda aportarnos información de nuestro estado de salud o de nuestra posición y situación respecto del entorno en el que nos movemos.

La palabra wearable  proviene del inglés y su raís podría traducirse como cuya traducción significa “llevable” o “vestible”.  Los orígenes de los wearables datan de los años 70 pero no ha sido hasta la década actual cuando esta tecnología ha evolucionado lo suficiente para poder atraer a la sociedad generando una demanda que se cree que en el futuro no muy lejano va a ser creciente y exponencial.

Al servicio de nuestra salud

Esta nueva tecnología permite ya monitorizar diferentes situaciones de nuestra vida relacionándolas con las constantes vitales que en ese momento tengamos, así la medida del ritmo cardiaco, la tensión arterial, la funcionalidad respiratoria, el nivel de calorías quemadas durante el ejercicio, entre otros muchos parámetros, ya pueden ser medidos mediante estos microprocesadores incorporados a nuestra ropa, calzado y complementos. Pero no solo las constantes vitales, sino que esta tecnología nos permite interaccionar con el entorno con  funcionalidades como el GPS.

shutterstock_179477429El sector textil ha puesto en el mercado prendas infantiles y desechables como los pañales que indican y mandan señales al “Smartphone” cuando el bebé tiene fiebre o sufre alguna alteración metabólica.

El entorno del deporte sin duda que es el gran beneficiado de esta nueva tecnología, de tal forma que ya podemos adquirir ropa que ayuda a realizar los movimientos correctos mientras una persona aprende a practicar un deporte, sudaderas térmicas “inteligentes” o que a su vez llevan incorporadas “leds” que iluminan mientras una persona hace “running” o “trecking” a la vez que contabiliza los kilómetros recorridos, el ritmo cardíaco, las calorías quemadas y el rendimiento a lo largo de todos los días de práctica deportiva.

La seguridad de los trabajadores es uno de los entornos donde esta tecnología va a tener una mayor incidencia y donde la utilidad va a ser más marcada sin duda. Los avances en este campo wearable permiten el desarrollo de nuevos dispositivos implantables, sensores que monitoricen por ejemplo la glucemia en pacientes con diabetes, de tal forma que un dispensador electrónico pueda inyectar la cantidad de insulina necesaria en cada momento y de forma automática, además este mismo sensor permitiría tomar otras constante del paciente, las cuales serían compendiadas y remitidas vía “online”, por internet, a los ordenadores, tablets o dispositivos del equipo médico atiende al individuo.

Al igual que este ejemplo, podemos pensar en cualquier otro proceso patológico, especialmente de naturaleza crónica que sin duda puede beneficiarse de estos avances tecnológicos.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.