Este verano parece que va a ser el verano de la “ droga caníbal ” o “ droga zombie ”: los flujos normales de viajeros a menudo implican el flujo de la droga a través de todo el mundo, y este año parece que el equipaje de algunos que tienen ganas de “divertirse” (y lo entrecomillo porque si esto es divertirse que paren el mundo que yo me bajo) incluye unas dosis de la droga comúnmente conocida como “sales de baño”.

Esta droga saltó a las páginas de actualidad debido al llamativo caso de un hombre de Miami que fue hallado devorando la cara de otro hombre. Pronto se reportaron nuevos casos e incidentes relacionados con estas “sales de baño” que, entre otros síntomas, hacen que se manifieste una extrema agresividad y paranoias en quien las consume. ¿Cómo consiguen las “sales de baño” sus efectos euforizantes? ¿Cómo se relacionan con la agresividad y el canibalismo?

Las “sales de baño” es una sustancia sintética que persigue (o consigue) los efectos euforizantes de un exceso de ciertos neurotransmisores monoaminas, como las catecolaminas (dopamina, norepinefrina, adrenalina) o las indolaminas (serotonina). Esto lo consiguen al incorporar en su fórmula química sustancias como la Methylenedioxypyrovalerona (MDPV) que actúa como un inhibidor de la recaptación de la noradrenalina y la dopamina por parte de las neuronas para permitir la neurotransmisión. El efecto es una hiperestimulación de las sinapsis neuronales afectadas.

Algunos efectos secundarios del consumo de esta peligrosa droga son la agitación extrema, palpitaciones, elevada presión arterial, sangrado nasal, visión borrosa, fiebre, vómitos, ataque cardiaco o infarto cerebral; y entre los efectos comportamentales cuentan las paranoias, los delirios y la mencionada extrema agresividad que pueden conducir a cometer ataques personales, homicidios e incluso suicidio.

La química orgánica de cada uno es un mundo, por lo que introducir agentes extraños puede conducir a cosas muy diferentes y es por esto que no podemos hablar de la extrema agresividad ni del canibalismo como efectos inescapables de las sales de baño. Si se habla de “droga caníbal” es porque el canibalismo es sin duda el efecto más llamativo de cuantos tiene y el que más eco ha tenido en los medios, pero no podemos hablar del canibalismo como un efecto principal. El canibalismo o tratar de morder a la gente es una manifestación de agresividad, y la agresividad es una parte de los efectos de esta droga. No podemos hablar de que un exceso de sustancias químicas cerebrales lleve concretamente a “ser caníbal” pero sí pueden incrementar los niveles de agresividad y el canibalismo es una expresión de esa agresividad.

El verano está para DIVERTIRSE, en mayúsculas y sin comillas, así que por favor, disfruta con lo que tienes, no necesitas engañar a tu organismo para pasártelo bien.