Sabemos que el zumo de naranja, además de un manjar, es un alimento muy rico en vitamina C, pero además tiene muchísimos otros nutrientes y minerales. Así que desde Knowi, que somos súper pesados con el tema frutas, insistimos en que dediques cuatro minutos de tus mañanas a exprimirte las naranjas más frescas y jugosas y disfrutar así de la energía y el intenso sabor de un buen zumo, ideal especialmente en estos momentos del año en los que los resfriados acechan.

Empezamos por lo que todos sabemos y es que la vitamina C no se sintetiza en nuestro cuerpo de manera natural, por lo que debemos tomarla de alimentos y bebidas. Y ahí aparece el zumo de naranja, ácido o más dulce, fresquito, explosivo y repleto de vitamina C. Con un vaso al día es suficiente para que los niveles de esta vitamina aumenten de forma notable.

Repasamos los muchos e importantes beneficios del zumo de naranja para la salud:

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La vitamina C nos ayuda a absorber otros minerales como el calcio y nos protege de los radicales libres que son los responsables del envejecimiento. Por supuesto el zumo de naranja es una excelente opción para el otoño y el invierno ya que nos ayuda a enfrentar los resfriados, pero esto no significa que podamos salir a la calle en mangas de camisa, sólo es una pequeña ayuda para nuestras defensas.

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Contribuye a la producción de colágeno, componente fundamental de nuestros ligamentos, tendones y huesos. Huesos más fuertes por tanto y una forma de evitar la aparición del temido escorbuto, una enfermedad que se caracteriza precisamente por la escasez de vitamina C y que produce pérdida de dientes, dolor en articulaciones etc. Una enfermedad ligada directamente a una dieta sin frutas ni hortalizas y que era muy común hace unos siglos entre los marineros.

El zumo de naranja también nos ayudará en nuestra particular lucha contra el colesterol de baja densidad, es decir, el colesterol malo, que es el que acumulamos en arterias y vasos sanguíneos que suele acabar en problemas cardiovasculares de mayor o menor gravedad. Un zumo al día nos ayudará en este aspecto. 

Relacionado también con la salud cardiovascular, resulta que el zumo nos ayuda a mejorar nuestra presión arterial. Numerosos estudios confirman que contribuye a mejorar la actividad de los vasos sanguíneos y así se equilibra la presión arterial. Todo lo que nos ayude a cuidar nuestro corazón no está de más. Las cifras de muertes por problemas cardiovasculares son escalofriantes y lo peor de todo es que aunque sí que se conocen factores de riesgo en la aparición de enfermedad cardiovascular, no se sabe aún por qué se origina ésta. El consejo que os damos desde Knowi, además de acudir al médico siempre que lo consideréis necesario, es tener una vida saludable: ejercicio, dieta variedad y 0 estrés. Es difícil, pero nuestro objetivo es ayudaros.

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Además de vitamina A y C, también contiene vitamina B6, que nos ayuda en la producción de hemoglobina, ácido fólico para el sistema nervioso y el cerebro, y minerales como el calcio, que fortalecerá nuestros huesos y también los dientes.

Un zumo de naranja al día te da alegría

zumo de naranja

La idea de que el zumo de naranja pierde las vitaminas si no se bebe al instante es un mito, es cierto que las va perdiendo pero poco a poco con el paso de las horas. Por lo que puedes disfrutar tranquilamente de tu zumo de naranja.

Tómatelo por la mañana, a mediodía, después de la comida, para merendar. Tómatelo cuando quieras. Si lo haces nada más levantarte además de empezar el día con mucha energía, depurarás el organismo. Si lo haces después de las comidas te ayudará a que tu digestión sea más fácil.

Y tómatelo rápido si no quieres recibir una colleja de tu madre, porque siempre nos cuenta que las vitaminas en cuanto pasan al vaso están preparándose para volatilizarse... y un zumo sin vitaminas no tiene ninguna gracia. Pero en realidad esta creencia popular que pasa de generación en generación como un dogma de fe no es más que un mito, aunque con cierta base de realidad.

Las vitaminas con el tiempo, la luz, el cambio de temperatura, pierden sus propiedades, pero lo hacen lentamente, no es algo inmediato. No tiene mucho sentido tampoco hacerse un zumo y tardar dos horas en tomárselo, pero vaya que se puede disfrutar de él como si de una taza de café se tratase, siempre y cuando te atrevas a retar a tu santa madre que considera tu tranquilidad ante el vaso rebosante como una muestra de rebeldía y despreocupación total por tu salud.

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Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.